Domingo 10 de enero de 2016

BAUTISMO DEL SEÑOR

Primera Lectura, Isaías 42:1-4, 6-7

He aquí mi siervo a quien yo sostengo, mi elegido en quien se complace mi alma. He puesto mi espíritu sobre él: dictará ley a las naciones. No vociferará ni alzará el tono, y no hará oír en la calle su voz. Caña quebrada no partirá, y mecha mortecina no apagará. Lealmente hará justicia; no desmayará ni se quebrará hasta implantar en la tierra el derecho, y su instrucción atenderán las islas. Yo, Yahveh, te he llamado en justicia, te así de la mano, te formé, y te he destinado a ser alianza del pueblo y luz de las gentes, para abrir los ojos ciegos, para sacar del calabozo al preso, de la cárcel a los que viven en tinieblas.

REFLEXIÓN

El Señor me eligió, me tomó de la mano y me formó por iniciativa de él El profeta Isaías le habla al pueblo de Israel de Dios, con términos paternales, de acogida y protección, para que sientan que Dios es un Dios cercano y no lejano, un Dios de amor y no juez, un Dios que acompaña y no abandona. Cuando el creyente tiene la experiencia de la cercanía de Dios, se compromete en la fe y con el cumplimiento de los diez mandamientos. El mensaje del profeta, también está encaminado a indicar que la misión de evangelizar a los pecadores, a los ciegos y a los que andan en tinieblas, es obra de Dios, por un llamado Divino. Así lo deja ver cuando dice: “Yo te llame, te tomé de la mano, te formé y te hice luz de las gentes”. Que este texto de Isaías dé luz a cada evangelizador, a todos los fieles, para que acojan el llamado de Dios a ser luz con el testimonio y con la palabra.

Salmo Responsorial,

Salmo 29:1-4, 3, 9-10

Salmo. De David. ¡Rendid a Yahveh, hijos de Dios, rendid a Yahveh gloria y poder! Rendid a Yahveh la gloria de su nombre, postraos ante Yahveh en esplendor sagrado. Voz de Yahveh sobre las aguas; el Dios de
gloria truena, ¡es Yahveh, sobre las muchas aguas! Voz de Yahveh con fuerza, voz de Yahveh con majestad. Voz de Yahveh, que estremece las encinas, y las selvas descuaja, mientras todo en su Templo dice: ¡Gloria! Yahveh se sentó para el diluvio, Yahveh se sienta como rey eterno.

REFLEXIÓN

El postrarse y rendir gloria a Dios, es manisfestación de amor El salmo 29 muestra al Señor dueño y señor de las aguas, de los truenos, de la selva y de la creación entera. Entender este mensaje llevaría a una entrega total y decidida al Señor, de tal forma que el ser humano no se cansaría de postrarse, adorarlo, bendecirlo y darle gracias.

Segunda Lectura, Hechos 10:34-3846

Entonces Pedro tomó la palabra y dijo: «Verdaderamente comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en cualquier nación el que le teme y practica la justicia le es grato. «Él ha enviado su Palabra a los hijos de Israel, anunciándoles la Buena Nueva de la paz por medio de Jesucristo que es el Señor de todos. Vosotros sabéis lo sucedido en toda Judea, comenzando por Galilea, después que Juan predicó el bautismo; cómo Dios a Jesús de Nazaret le ungió con el Espíritu Santo y con poder, y cómo él pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo, porque Dios estaba con él.

REFLEXIÓN

Dios no hace acepción de personas y a todos regala el don de la paz El Apóstol Pedro, primer Papa, se dirige a la asamblea para dar el mensaje sobre Jesucristo y lo hace con poder y autoridad. En su anuncio testifica que en Dios no hay acepción de personas y que a todas las ama por igual. Es la misión de cada uno, amor sin distinción alguna, incluyendo a los enemigos. De esta manera no solamente se recibirá de lo alto la paz, sino también portadora de ella.

Evangelio, Lucas 3:15-16, 21-22

Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Cristo; respondió Juan a todos, diciendo: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. Sucedió que cuando todo el pueblo estaba bautizándose, bautizado también Jesús y puesto en oración, se abrió el cielo, y bajó sobre él Espíritu Santo en forma corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo: «Tú eres mi hijo; yo hoy te he engendrado.»

REFLEXIÓN

Para escuchar la voz del Señor, se hace necesarío entrar en oración y vivir a plenitud el sacramento del bautismo Juan el Bautista, consagrado desde el vientre de la madre, tenía claro cuál era su misión y quien era Jesús. Este conocimiento le permitió responder con exactitud a la tarea y misión de bautizar con agua y reconocer la grandeza de Jesús, a quien no es digno desatarle las sandalias de los pies. Indica que Él, Jesús, bautizará en espíritu Santo y fuego. De Juan Bautista podemos destacar el valor de la humildad, de la Fidelidad y de la Autenticidad, valores que lo llevo a predicar el arrepentimiento para la remisión de los pecados. En el bautismo de Jesús se revela: El misterio Trinitario, el Padre que habla, el Hijo que es bautizado y el Espíritu Santo que desciende en forma de paloma, y empieza públicamente su ministerio.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*