Jesús es el maestro por excelencia

“La educación no tiene fin, continúa por toda la vida y es indispensable para la persona desarrollarse y alcanzar sus sueños personales y sociales de libertad, paz, justicia y felicidad”.

En la sinagoga de Nazaret, Jesús presenta su misión: Ungido y enviado por el Espíritu, él vino para “anunciar la Buena Nueva a los pobres, para proclamar la liberación de los presos, para restaurar la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4, 18,19). Enviado por Dios Padre, su misión religiosa consiste en que todos tengan vida, y la tengan en plenitud (Ju 10,10).
Para ello, anuncia que la prioridad de la vida consiste en “Ustedes, por el contrario, busquen el reino de Dios, y estas cosas les serán añadidas” (Lc 12,31).Jesús, Maestro por excelencia vive y anuncia el proyecto de Dios dentro de una originalidad especial. Él se manifiesta en forma de un pobre, vive pobremente, tiene a los pobres como destinatarios, privilegiados y los defiende en sus dolores y en sus necesidades. Como pobre y en defensa de los pobres, Jesús vive y presenta la propuesta de vida nueva, deseada por Dios desde la creación: El amor es la medida de todas las cosas. Jesús anuncia esta propuesta con palabras y acciones, él vive lo que anuncia y anuncia lo que vive. Encarnada en la vida y en la historia de su pueblo y de su tiempo, esta propuesta marca un itinerario pedagógico.Destacaré algunos elementos de la doctrina de jesús para transmitir su enseñanza, cuyo eje trasversal es el amor a sí mismo, a los demás y a Dios.
Jesús proclama la liberación: El tiempo de Jesús estaba marcado por la pobreza socioeconómica, por la dominación romana y por el rigorismo de la Ley, que era la principal causa de exclusión y opresión de los pobres. Jesús, lleno de compasión llega donde los pobres, donde los enfermos y cura a los ciegos, a los leprosos, los paralitico y les sana el corazón para que vean la vida, sus derechos y los integra en la comunidad.
Además, Jesús educa en el respecto a la dignidad de la persona: Jesús hace un examen crítico de las tradiciones y prácticas de la religión Judaica, que son contrarias a la dignidad humana, en ese tiempo, impidiendo la libertad y creando discriminación y opresión. “El sábado es para el hombre y no el hombre para el sábado”; es decir, el ser humano en su dignidad es el criterio para discernir la validez de todas las leyes y prácticas humanas.
La enseñanza de Jesús es incluyente e integral: Todos son convocados a la vida en el amor. Todas las prácticas que discriminan, que marginan, que esclavizan y que crean divisiones, llama al perdón, a la reconciliación, a perdonar y amar al enemigo. Jesucristo llama a todos a vivir en comunidad, como verdaderos hermanos en Cristo.
Jesús Convive con los pobres, escoge entre ellos a sus apóstolos… Aún más, reconoce la sabiduría de los pobres y cuestiona el saber de los poderosos e inteligentes y enaltece la sabiduría que emerge de la vida sufrida de los pequeños. “El que se humilla será ensalzado y el que se ensalza será humillado”. Jesús enseña a través de parábolas, la higuera que na da fruto, la oveja perdida, el hijo prodigo entre otras, usa el estilo sapiencial, que cuestiona, levanta interrogantes. Lleva a la persona a reflexionar y a profundizar el sentido de los acontecimientos y permite que sus oyentes lleguen a sus propias conclusiones, de manera especial sobre el perdón y la misericordia.

Father helping son with his schoolwork

Jesús usa una pedagogía que va al corazón y transforma la vida: En su vida y enseñanza, Jesús se revela plenamente humano; paciente, compasivo, sensible, misericordioso, solidario, con capacidad de perdonar, con corazón agradecido, con fe y esperanza. Son sentimientos y actitudes que brotan de Jesús Maestro en su actuar y enseñar. Sus palabras y actitudes despiertan en los corazones una nueva forma de vivir y de actuar humano, imprime nuevos valores y comportamientos en las personas que transforma el mal en bien, el egoísmo en el servicio y se abren al entusiasmo del amor a Dios y al prójimo.
Jesús enseña con la presencia, con la convivencia amando sin medida: La presencia y la convivencia de Jesús con sus discípulos y con el pueblo fueron un proceso educativo de anuncio del mensaje de la Buena Nueva y de preparación de sus discípulos para la misión. Jesús, a través del dialogo, crea preguntas en el corazón de la comunidad y de los discípulos, haciéndoles sacar de dentro de si lo que está igualmente escondido. En este proceso, crea comunidad autentica y vive actitudes nuevas que posibilitan a los discípulos una nueva manera de ver y vivir la vida. Desde la cruz Jesús enseña el valor del sufrimiento, el cual asumió con amor y fidelidad al plan de Dios y la venció con la resurrección. Jesús enseña la importancia de la dimensión transcendental de la vida: “No solamente de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, “de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si se pierde a sí mismo?” Jesús enseña que el deseo de felicidad que existe en el corazón humano tiene su respuesta en Dios. Toda vida humana tiene una dimensión transcendente. Jesús enseña a relacionarse con Dios, a través de la oración y de la contemplación.
Enseña a cultivar una autentica espiritualidad, necesaria para vivir los verdaderos valores de la vida, para curar las heridas del mundo y despertar lo que hay de bueno en cada ser humano. Jesús enseña que él es camino, verdad y vida. La importancia de educar en principios cristianos para el ejercicio comprometido de evangelizar Los valores entendidos como los principios generales que deben guiar la conducta humana para vivir en amor y armonía, requieren de la influencia profunda de Dios en la inspiración del actuar coherentemente con lo que enseña el Evangelio.
De este modo, la proyección de iniciativas hacia la sociedad encaminadas a evangelizar, requieren previamente de un ejercicio de interiorización donde se hace necesario desarrollar un balance entre el ámbito espiritual, racional y físico, para hacer de la palabra como elemento orientador en la vida cristiana, un constante objeto de reflexión y acción que impulse el desarrollo de acciones concretas proyectadas al crecimiento de la sociedad en la Iglesia.
Sobre este entendido, se parte de algunos principios con que cuenta la doctrina social de la Iglesia, descritos por Cristopher Kaczor para aplicar y vivir la Palabra de Dios en los entornos sociales. La lista se traduce en:
1. Respetar la persona humana: Partiendo de que el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios, se infiere que es necesario procurar respeto y protección en la defensa de lo que se ha catalogado como dignidad humana, que implica poner en práctica la Palabra de Dios y aplicarla hacia nuestros semejantes.
2. Promover la familia: El desarrollo integral de la sociedad implica un trabajo constante en la familia como motor de todas las dinámicas sociales a través de la educación sobre los hijos y la práctica de una vida laica comprometida, cimentada en la oración y el cuidado por el otro.
3. Trabajar para el bien común: El Papa Juan XXIII definió el bien común como “el conjunto de aquellas condiciones de la vida social que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente su propia perfección”. De este modo, la aplicación del Evangelio requiere trascender de la esfera individual a la social y generar proyecciones colectivas para el bienestar común.
4. Buscar paz y ocuparse de los pobres: La máxima expresión de la vida católica en la sociedad, se debe traducir en esa búsqueda constante de tranquilidad, de construcción desde la humildad sembrando semilla en los sectores más desfavorecidos que en medio de la desigualdad se han alejado de la vida en Cristo. Deesta manera, la búsqueda  de la paz a través de un enfoque misionero y transformador requiere de una participación activa de la comunidad católica para combatir la desigualdad.
En suma, la educación como herramienta liberadora, debe ser un hilo conductor entre la enseñanza de los principios y el impulso a ponerlos en práctica, a través de estrategias que permitan fortalecer el seguimiento del camino de Cristo y la aplicación de sus enseñanzas con el mundo.

Leidy Catalina Duque Salazar,
Egresada en Derecho.

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