DEL EDITOR AL LECTOR

Sin duda alguna, mayo es también el mes consagrado a María y una oportunidad para revisar toda la teología y espiritualidad María, permitiendonos confrontar nuestra fe y compromiso con la Virgen, con nuestro diario vivir

Al colocar en las manos de los lectores la sexta edición del periódico la Misericordia, los invitamos a vivenciar con entusiasmo el mes de mayo, el cual está cargado de acontecimientos importantes, lo que permitirán dinamizar de manera positiva la vida laboral, familiar y espiritual.

Empezando el primer día del mes, como abreboca, tenemos la celebración del día internacional del trabajo, donde se nos coloca a San José como modelo de todos los trabajadores, que se santifico trabajando en su taller de carpintería y con su trabajo honesto dio sustento a su esposa María y a su Hijo putativo Jesús. Que el ejemplo de San José se convierta en un aliciente para todos los obreros, para que miren el trabajo no como una carga o un castigo, sino como un medio de santisfación y de servicio a los demás.

El segundo Domingo de mayo es el día comercial para celebrar festivamente el día de las madres. Todos tenemos una mamá, unos en el cielo, otros ausente por circunstancias muchas veces desconocidas de sus hijos y talves la gran mayoría contamos con la grata y valorosa presencia de nuestra madre, ya sea en casa o muy cerca donde vivimos. Sin olvidar que todos los días son días de la madre, felicitemosla, demosle un detalle y agradezcamosle por la entrega generososa y abnegada, que como buena mamá ha donado su vida por mí que soy su hijo.

Sin duda alguna, mayo es también el mes consagrado a María y una oportunidad para revisar toda la teología y espiritualidad de María, permitiéndonos confrontar nuestra fe y compromiso con la Virgen, con nuestro diario vivir.

Que sea este mes, una de las tantas oportunidades que se nos da, para crecer espiritualmente y ser luz para aquellos, que por los múltiples problemas de la vida han cerrado la puerta de su corazón al amor de Cristo y de María. Nuestro anhelo es que esta nueva edición contribuya a la formación y edificación de todos los fieles.

La conferencia Episcopal de Colombia hace la gran invitación para que la última semana de mayo celebremos la semana de la familia, hoy tan golpeada por el materialismo y el relativismo moral. Que cada familia pueda reflexionar en la importancia de la unidad, el amor, el compromiso y pueda tomar la bandera de la defensa de sus valores éticos, morales y sociales. Que en cada parroquia, junto a su párroco y vicario parroquial estudien con atención y cuidado los temas sugeridos, cuyos contenidos son profundas y útiles para contrarrestar los múltiples ataques que sufre.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*