DOMINGO 4 DE SEPTIEMBRE DE 2016

XXIII DOMINGO ORDINARIO

“EL QUE NO LLEVE SU CRUZ Y VENGA EN POS DE MÍ, NO PUEDE SER DISCÍPULO MÍO”

SABIDURÍA 9:13-18: El pueblo de Israel tiene la certeza que sólo la sabiduría que viene de Dios es perfecta y que lleva al conocimiento de Dios y hacer su voluntad, ya que el hombre es mortal, imperfecto y deja agobiar su alma de las preocupaciones por su cuerpo corruptible.

Confiar en el Señor nos lleva a ser sabios, prudentes, a conocer los designios, a agradar a Dios, a entender que ni los bienes, ni la vida ni los amigos son más importantes que la opción por Jesús, el cual nos compró con su preciosa Sangre.

SALMO 90:3-6,12-13,14-17: La invitación del salmista es a reflexionar sobre la vida precoz, que por
más que el hombre quiera prolongarla será inútil. Por otra parte nos enseña a suplicar al Señor, para que sea él, el que nos dé un corazón sensato, que guíe nuestros pasos y que nos dé su gracia para vivir su amor cada día, hasta que retorne el Señor para llevarnos a su gloria.

PHILEMON 9-10,12-17:Pablo, anciano, preso de amor a Cristo, con delicadeza habla del amor a Onésimo, a quien lo considera como hijo, y humanamente quiere retenerlo para que lo acompañe en el anuncio del Evangelio, pero el deseo de que cada comunidad conozca a Cristo, renuncia a su compañía, considerándolo ya no como esclavo sino como un hermano muy querido, el cual es digno
de ser acogido en la comunidad como un servidor del Evangelio.
Al igual que Pablo, todos estamos llamados a contagiar a los demás en Mensajes Dominicales la fe a Cristo, para que se conviertan en anunciadores de la buena noticia del Evangelio.

LUCAS 14:25-33:
El evangelio de Lucas muestra a Jesús acompañado de mucha gente, a la cual le pone las condiciones para su seguimiento, enumerando en este texto, a lo menos tres:
1: Renunciar a los afectos personales; es decir, pide un amor a él, más profundo y sincero que a la propia familia; padre, madre, esposa, hijos y hermanos.
2: Tomar la cruz de cada día; lo que significa ofrecerle los problemas y su propia vida para seguirlo a él sin ninguna condición.
3: Desapego total a los bienes material. “De igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío”.
Jesús invita, que la decisión sea tomada de manera reflexiva, consciente,serena, pensada y decidida. Lo deja entrever cuando Jesús propone las dos parábolas, la de la edificación de una torre y la del rey que sale a enfrentarse con otro rey.

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