El Santo, José Sánchez del Río, es un ejemplo para la niñez, la adolescencia y la juventud de nuestro tiempo

en-sintonia-con-el-papaE l pasado 16 de Octubre del año en curso, el Papa Francisco lo canonizó, resaltando que “es un mártir de los derechos fundamentales de la persona”. El padre Fidel González asegura que el caso de Joselito “es excepcional”, porque “un muchacho de casi 15 años que acepta la muerte con la conciencia total de que su decisión le podía llevar al martirio y que incluía torturas psicológicas y su asesinato es de una persona heroica”.

“La última tortura que sufrió fue que le desollaron los pies y le hicieron caminar desde la Iglesia parroquial donde fue bautizado hasta el cementerio, casi a media noche, al tiempo que dejaba las huellas de sus pies en el camino”. Además, “le habían roto la mandíbula y los dientes con la culata de un fusil, y así ensangrentado, gritaba ‘¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!’”, continuó. Antes de morir, “escribió una carta a su madre en la que dijo ser consciente de que iba a ser fusilado, en la que confesaba su fe en Cristo y que aceptaba esa muerte e invitaba a sus hermanos a unirse también en esta ‘protesta’ religiosa por los derechos humanos”.

El postulador de la causa recuerda que lo que pedían era “la libertad de conciencia y a la libertad religiosa, no pedían privilegios de ningún tipo, pero algo que el gobierno de entonces negaba”. José Sánchez, “no fue solo un mártir del cristianismo, sino de lo que es el hombre, en defensa de los derechos fundamentales de la persona desde que nace hasta que muere” y él “muere con la conciencia de todo esto”, dice el P. Fidel. Para el postulador, la persecución que vivió México entonces “fue algo diabólico” en el que se intentó “deshacer el rostro de Dios en la persona”. Una vez asesinado “a pesar del toque de queda, la gente salió de sus casas a recoger la tierra ensangrentada dejada en el camino por Joselito, y la tumba se convirtió en un imán que el gobierno nunca pudo parar”.

Pero existen otros dos detalles poco conocidos en la historia del próximo santo mexicano. Uno de ellos es sobre el jefe político “responsable inmediato de la orden de acabar con la vida de José Sánchez”. “Pertenecía a una buena familia, había perdido su fe y había traicionado la tradición familias porque tenía dos hermanas religiosas, una buena esposa y llegaría a tener dos hijos, uno de los cuales se ordenó sacerdote y aún vive”. en-sintonia-con-el-papa1Con él se ha dado “el primer milagro moral” de Joselito, porque “al final de su vida – recordemos que le llevó a la muerte– fue asesinado en un viaje en un tren por un adversario político del mismo partido”. “Estando moribundo, pidió un sacerdote (entonces ser sacerdote significaba estar condenado a muerte). Se levantó un viajero y dijo que él lo era y asistió al político en sus últimos minutos de vida”.

Tomado de https://www.aciprensa.com

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