Figuras Sacerdotales Relevantes

A la Izquierda el Pbro. Javier Ignacio Vásquez Silva

Reverendo padre Javier Ignacio Vásquez Silva

Pbro. Javier Ignacio Vásquez SiIva, el padre “Vasquitos” o el “guacharaquito” como muchos por afecto y confianza lo llamaron, nació en Alpujarra el 20 de septiembre de 1927. Fue compañero de estudios en Ibagué de Mons. Álvaro Rey Sefair y del Padre Hernando Cardoso Herrán, quien actualmente por quebrantos de salud reside en San Luis, pero con plena lucidez mental, privilegiada memoria y facilidad de expresión. Ordenados en la catedral de Ibagué el 1 de noviembre de 1953 con otros sacerdotes para la entonces diócesis de Ibagué, por Mons. Arturo Duque Villegas quien era obispo administrador apostólico de esa sede.

Al ser erigida canónicamente la nueva diócesis, el padre Javier Ignacio ocupaba el cargo de administrador parroquial de San Vicente de Paul de Icononzo; seguramente que para consolar los fieles de Icononzo por la penosa enfermedad y luego temprana e inesperada muerte (25 de Mayo de 1957) del muy querido e inolvidable padre Lamberto Muermans, era necesario nombrar un sacerdote de las cualidades humanas, espíritu de servicio, oración, sencillez y trabajo pastoral del padre Vásquez.

En su servicio pastoral en nuestra diócesis, ejercido con la más entera dedicación y espíritu sacerdotal, trabajo en varias parroquias, entre otras en la de María Auxiliadora de Rioblanco y por largos años en nuestra señora de Chiquinquirá de Ortega, la actual casa cural, fue construida en su administración, es prueba de la visión futurista de este sacerdote; en la parte pastoral trabajo especialmente en la pastoral social con las escuelas radiofónicas , las juntas veredales y la promoción de los líderes cristianos.

De Izquierda A derecha el tercero Pbro. Javier Ignacio Vásquez Silva
De Izquierda A derecha el tercero Pbro. Javier Ignacio Vásquez Silva

Luego paso a la parroquia Santa Margarita María Alacoque, donde fue grandemente apreciado pues a pesar ya de sus quebrantos de salud se entregó a la estructuración de la parroquia, organizando la casa cural y el consejo parroquial de pastoral, uno de los primeros de la diócesis. Luego de un corto receso por su enfermedad volvió a servir en la parroquia San Luis Gonzaga de San Luis, donde gozo del aprecio y reconocimiento de todos sus fieles; al retirarse de esta parroquia fue a trabajar al santuario de Nuestra Señora del Carmen de Apicalá como vicario parroquial. Fue su último cargo, pues falleció el 25 de agosto de 1997 en Bogotá donde fue sepultado.

El padre Javier Ignacio fue “amigo sin enemistades”; por su sencillez y su generosidad, vivió y murió pobre, las participaciones de su oficio de párroco sirvieron siempre para remediar las necesidades de los necesitados donde estuvo de párroco. Lo distinguió la alegría y el buen trato para con las personas, al igual que su espíritu de obediencia donde el señor Obispo tuvo a bien destinado.

Pbro EDUARDO CUBILLOS CALDERON

Profesor de la Iglesia

Seminario Mayor La providencia

 

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*