Rincón Vocacional

LA MIES ES MUCHA Y LOS OBREROS VAN LLEGANDO

El texto del evangelio de Mateo 9, 37, nos muestra la realidad del arduo trabajo en la Evangelización, era mucha la gente que seguía a Jesús y frente a esta necesidad, el Señor se compadece. La Diócesis de El Espinal ha venido trabajando de diversos modos, cada frente pastoral ejercita el pastoreo conforme a las necesidades y retos presentados.

Este trabajo ha venido dejando como fruto, cristianos dispuestos a servir a la Iglesia, cristianos deseosos de poner todo de sí para el trabajo misionero, ha venido dejando inquietud en sus corazones, recuerdo vivo que permanece después del gran encuentro amoroso con el Maestro, Cristo. Es aquí donde se hace vida el estribillo de la canción: “es imposible conocerte y no amarte, es imposible a amarte y no seguirte, me has seducido Señor”. En este contexto, la Iglesia particular de El Espinal ha sido bendecida con abundantes vocaciones a la vida sacerdotal, este acontecimiento es fruto de la misericordia que tiene Dios con nosotros, pero también, fruto del esfuerzo de sacerdotes responsables y dedicados que han apoyado a cada uno de los “vocacionados”. Gracias y bendiciones para ellos.

Durante el caminar de casi 60 años como Diócesis, hemos podido descubrir y experimentar esta realidad, Dios ha regalado abundantes vocaciones al servicio de la Evangelización. Durante este año, han venido caminando en el proceso vocacional un grupo de jóvenes provenientes de distintas parroquias, quienes con alegría y constancia han participado de los diferentes encuentros organizados por la pastoral vocacional. Por estos dones decimos: ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi roca! ¡Exaltado sea el Dios de mi salvación! (Salmo 18, 46).

Ahora, ha llegado el momento de recoger los frutos, ha llegado el instante de sacar la red y, para gloria de Dios, fueron aceptados para el primer año de seminario, el año entrante (Propedéutico), 16 jóvenes que con la ayuda de Dios comenzarán su proceso de formación en el Seminario Mayor la Providencia, en el 2017. Aquí se los presentamos: Yímer Alexander Lozano Valencia (Chaparral), Pedro Luis Serna Sáenz (Carmen de Apicalá), Jhan Carlos Aguilar Rodríguez (Carmen de Apicalá), Jhonatan Yefreidy Tique Yate (Ortega), Camilo Andrés Méndez Cerquera (Ortega), José Ander Tapiero Girón (Ortega), Samuel Pérez Sogamoso (Ortega), Cristian Ferla Tapiero (Ortega), Alejandro Prieto Morales (Melgar), Kevin Manuel Ortiz Galeano (Melgar), Juan José Lara (Espinal), Julián Arturo Delgado Lozano (Guamo), José Luis Cartagena Cabezas (Purificación), Juan Manuel Lozano Ospina (Purificación), Daniel Alejandro Arias Rodríguez (Icononzo) Y William Lemus (Planadas).

Ésta es la riqueza del llamado, jó- venes venidos de distintos municipios, tanto del casco urbano como de áreas rurales, es la bondad de Dios, pone su mirada y bendice a familias con el regalo de la vocación sacerdotal. Existen vocaciones específicas o distintas maneras de llamado, pero no llamados o vocaciones por grados, es decir, no hay llamados de primera, segunda o tercera categoría, ni mucho menos, cristianos de primer, segundo o tercer nivel, lo que existe es un llamado de Dios a ejercer un servicio en la comunidad cristiana. Esto fue lo que poco a poco fueron entendiendo los jóvenes “vocacionados”, que Dios es grande y misericordioso y que lo que Él ha puesto en sus corazones ha sido el gran proyecto de realización y felicidad de vida.

Nos queda agradecer a Dios la inmensidad de su amor, y a todos, la gratitud por sus oraciones y generosidad para la formación de los futuros sacerdotes.

Diác. Jonathan Collazos Vera
Miembro del Equipo de
Pastoral Vocacional Diocesano

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*