Figuras Episcopales

Al acercarse la celebración de los sesenta años de vida diocesana, queremos recordar con gratitud, respeto y admiración, a aquellos sobre quienes a recaído directamente la responsabilidad del gobierno de ésta porción del pueblo de Dios; los Señores Obispos, que durante éstas seis decenios han orientado y conducido espiritual y materialmente nuestra diócesis de El Espinal.

Si ciertamente la existencia de la Diócesis, comienza públicamente el 18 de marzo de 1957, con la Bula Qui Supremun del Papa Pio XII, la vida diocesana arranca el 9 de julio, con la posesión de su primer Obispo, MONSEÑOR JACINTO VÁSQUEZ OCHOA. Pues el tiempo entre el 18 de marzo y 9 de julio de 1957, fue de preparativos para la recepción del primer prelado: casa de habitación, oficinas para la nueva curia; viajes a Garzón donde Monseñor Vásquez ocupaba el cargo de vicario general de esa diócesis, para saludarlo y acordar aspectos de su llegada y aún para acompañarlo en su consagración episcopal el 3 de abril de 1957. El Señor Obispo Vásquez se posesionó el 9 de abril y al día siguiente promulga su primer decreto, por el cual nombra vicario general al Padre Mariano Sánchez Andrade y canciller al Padre Alberto Gómez Bedoya.

El gobierno y pastoreo de Monseñor Vásquez fue de 17 años, (9 de julio 1957 – 12 de diciembre 1974), este primer obispo fue hombre de una sencillez evangélica y mente sin malicia, a quien correspondió colocar los cimientos y pilares de lo que es hoy nuestra diócesis; entre sus mucha obras espirituales y materiales podemos recordar la gran misión de pasificación del Tolima en 1960, la Escuela Apostólica Pio XII, en Alpujarra en 1960, preludió de la que sería luego el seminario menor y hoy nuestro Seminario Mayor “La Providencia”; en 1964, con base a los lineamientos pastorales del Concilio Vaticano II, que comenzaban a conocerse, se hace la primera estructura pastoral; en 1967 establece a Mutuo Auxilio Sacerdotal, para la seguridad social del clero, en 1970 se abre la casa social diocesana. En el gobierno pastoral de Monseñor Vásquez, vinieron a prestar su servicio pastoral varias comunidades religiosas femeninas, particularmente en los lugares más apartados de la Diócesis; como las misioneras de la Madre Laura, que abren colegios en Herrera, Villarrica, Río Blanco y Planadas.

Mons. Vásquez, murió en Garzón , Hulia el 21 de julio de 1980. Sus restos reposan en la Catedral de El Espinal.

El segundo Obispo, Excmo. Sr HERNANDO ROJAS RAMÍREZ, al asumir el gobierno de la dió- cesis tenía un vasto conocimiento de ésta, puesto que fue Obispo Coadjutor con derecho a sucesión de Mons. Vásquez, desde el 8 de agosto de 1972, hasta el 12 de diciembre de 1974, de monseñor Rojas puede decirse que fue la autoridad discreta y el pastor compresivo y amable. En 1976 con Monseñor Rojas, la Diócesis tiene su primer plan pastoral quinquenal. Buscó siempre Monseñor Rojas la participación de los laicos en la pastoral diocesana. En 1981 como preparación a las bodas de plata de la Diócesis, se realiza una gran misión diocesana; el 18 de Marzo de 1982 las Bodas de Plata de la Diócesis, en 1983 el Señor Obispo inaugura la nueva casa Episcopal. En julio de 1985 es trasladado a la sede diocesana de Neiva, dejando entre todos, sacerdotes y fieles el recuerdo de un pastor según el corazón de Cristo.

El tercer Obispo diocesano fue MONSEÑOR ALONSO ARTEAGA YEPES, quien llega después de un largo ministerio en la Diócesis de Ipiales (21 años). El gobierno de Monseñor Arteaga fue corto, (14 de Diciembre de 1987 al 31 de octubre de 1989). Recorrió toda la Diócesis, realizó las visitas pastorales, las cuales como sus antecesores eran de varios días en la parroquia. Monseñor Arteaga, realizó las ordenaciones sacerdotales en las parroquias de origen del ordenando; así ordenó en Herrera al Padre Martiniano Betancourth, en Cunday al Padre Ángel María Fandiño, en Alpujarra al Padre Manuel Castillo, en Saldaña al Padre Braulio Ramírez y en la Catedral a los padres Iván Rodríguez, Harold Vargas, León Julio García y Eladio Ávila. Murió Monseñor Arteaga el 31 de octubre de 1989, en Don Matías, Antioquía su pueblo natal, siendo Obispo residencial de El Espinal.

Llega para suceder a Monseñor Arteaga de la Sede Episcopal de El Espinal, un joven Obispo, hasta entonces auxiliar en Medellín, el EXCMO. SR. ABRAHÁM ESCUDERO MONTOYA, quien Se posesiona el 23 de junio de 1990; su don de gentes y amabilidad le granjearon el afecto del clero y de los fieles. Infatigable trabajador, siempre sacrificado se entregó por completo a su tarea de pastor. En 1992, acompañó y recorrió todas las parroquias por la gran misión con motivo de los 500 años de Evangelización de América Latina; el 15 de agosto de 1994, se materializo su sueño de comenzar la construcción del edificio del Seminario Mayor “La Providencia”, que inicia sus labores en la casa social diocesana (hoy Fundación de Estudios Superiores Mons. Abrahám Escudero Montoya “FUNDES”) en febrero de 1995. En 1996 se realiza otra misión diocesana al amparo de la Santísima Virgen del Carmen; en 1997 se funda la emisora Espinal Stereo, en 1999, para buscar la renovación espiritual, y pastoral se implementó en la Diócesis el proceso SINE, “Sistema Integral de Nueva Evangelización”. En el orden espiritual la vida de Monseñor Abrahám fue siempre una exhortación al servicio, a la entrega total y generosa, su piedad y amabilidad marcaron su ministerio entre nosotros. Rigió los destinos de la Diócesis hasta el 18 de marzo de 2007, pues fue trasladado a la Sede Episcopal de Palmira, Valle; donde deteriorada su salud por el excesivo trabajo pastoral, falleció el 6 de noviembre del 2009; en esta Catedral reposan sus restos.

Llega a regir la Diócesis, como quinto OBISPO MONS. PABLO EMIRO SALAS ANTELÍZ, el 14 de diciembre del 2007, del Clero de Valledupar, Cesar. Su capacidad de liderazgo, su organización y autoridad, fueron notorias desde su llegada a la Diócesis. La pastoral se organizó dando en énfasis en las familias por las comunidades de parejas, surgieron las comunidades de oración, estructuradas y como procesos serios de crecimiento espiritual, también las comunidades juveniles, el camino Neocatecumenal, sin dejar a un lado los movimientos marianos, en particular la Legión de María, se reavivó lo que se había llamado líderes campesinos, con formación que él mismo diseño y llamó animadores veredales. En lo material fue estricto y cuidadoso, en la teoría, por sus documentos y el manual de administración parroquial; en la práctica por la continua supervisión de todos los proyectos, obras y visitas administrativas a las parroquias. Exigente y estricto en el cumplimiento de las normas litúrgicas, no dando espacio a la improvisación. Fue trasladado a la sede episcopal de Armenia, Quindío, el 11 de octubre del 2014.

El sexto Obispo diocesano es MONSEÑOR ORLANDO ROA BARBOSA, es de nuevo un aporte de la Arquidiócesis de Ibagué a nuestra Iglesia particular de El Espinal. Llega el 18 julio del 2015, conocido de gran parte del clero, su serenidad, sonrisa y amabilidad son reflejo de su personalidad. Su respeto y consideración por todos, en particular por los sacerdotes mayores y enfermos, como también el trato amable y cariñoso con sus diocesanos auguran un pastoreo feliz, fructífero y armonioso.

Eduardo Cubillos Calderón, Pbro. Profesor de Historia Eclesiástica, Seminario Mayor “La Providencia”

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