Su Santidad Pio xi

Perenne recuerdo e imperecedera gratitud a quien con su voluntad de pontífice erigió la Diócesis de el Espinal, el 18 de marzo de 1957

BIOGRAFÍA DEL PONTÍFICE SU SANTIDAD PIO XII

(Eugenio Pacelli; Roma, 1876 – Castel Gandolfo, 1958) Papa romano (1939- 1958). Hijo del abogado Filippo Pacelli, estudió Filosofía en la Universidad Gregoriana, se licenció en Teología e “in utroque iure” (leyes tanto civiles como eclesiásticas) por el Ateneo Pontificio del Seminario Romano, y fue ordenado sacerdote el 2 de abril de 1899. Sirvió en la Secretaría de Estado vaticana, en la sección de Asuntos Extraordinarios, llegando a ser subsecretario (1911), y luego secretario (1914). Impartió clases de Derecho Canónico en el Ateneo del Seminario Romano y en la Academia de los eclesiásticos de origen noble.

Por esa época escribió el estudio jurí- dico La personalità e la territorialità delle leggi specialmente nel diritto canonico (La personalidad y la territorialidad de las leyes especialmente en el derecho canónico). En 1914 fue nombrado Nuncio Papal en Baviera y, posteriormente, fue elevado a la dignidad arzobispal en la sede de Sardi. En 1920 fue nombrado primer nuncio en Berlín. Estipuló concordatos con Baviera (1925), Prusia (1929) y Baden (1932). Nombrado cardenal en 1929, sucedió al cardenal P. Gasparri al frente de la Secretaría de Estado vaticana bajo el pontificado de Pío XI.

A la muerte de este último, fue elegido Papa en el cónclave del 2 de marzo de 1939. El mismo año advirtió a las potencias mundiales del peligro de un conflicto, en diversas notas y alocuciones, y promulgó su primera encíclica Summi pontificatus (20 de octubre de 1939), de carácter programático, en la que también incide en la necesidad de una convivencia pacífica entre los pueblos.

Intentó alejar a Italia de la Segunda Guerra Mundial con una visita a Vittorio Emanuele III en el Quirinal (28 de diciembre de 1939), y una carta de puño y letra a Mussolini. Intentó mediante protestas, llamamientos y notas diplomáticas mejorar la situación de la Iglesia en Alemania, objeto de constantes ataques por parte del Tercer Reich, aunque sin mucho éxito. Al mismo tiempo, el Santo Oficio condenó diversas doctrinas y prácticas del nacionalsocialismo alemán, como la eutanasia (2 de diciembre de 1940) y la esterilización de seres humanos (23 de febrero de 1941). Organizó una Secretaría de Información, adjunta a la Secretaría de Estado, dedicada a proporcionar información sobre prisioneros y desaparecidos de guerra, que llegó a atender más de diez millones de solicitudes. Luchó por conseguir que se declarase a Roma “città aperta” (“ciudad abierta”) y, aunque no pudo evitar los bombardeos, sí consiguió que la ciudad no se convirtiese en campo de batalla, y por ello fue aclamado por una inmensa multitud en San Pedro como “defensor civitatis” (Defensor de la ciudad), el 5 de junio de 1944. Organizó así mismo una Comisión Pontificia de Asistencia para aliviar los sufrimientos de la guerra y llevar a cabo diversas acciones asistenciales y caritativas.

En el terreno dogmático, Pío XII afrontó muy diversas e importantes cuestiones teológicas: el debate secular acerca de la esencia del sacramento de la ordenación, en la constitución apostólica Sacramentum ordinis; condena de ciertas desviaciones teológicas y filosóficas respecto a la doctrina católica en la encíclica Humani generis (12 de agosto de 1950); definición “ex cathedra” del dogma de la Asunción de María en la encíclica Munificentissimus Deus. 

BULA PONTIFICIA QUI SUPREMUM DE LA CREACIÓN DE LA DIÓCESIS DEL ESPINAL

Nos que tenemos el gobierno supremo de todos los fieles, y en nombre de Dios los conducimos hacia playas de la eterna felicidad, no sentimos otra mayor solicitud que la de proporcionar a los pueblos cristianos, mediante adecuada división de las Iglesias, la oportunidad para fomentar diligentemente en sus almas el espíritu religioso y conformar su vida entera con los postulados de la doctrina cristiana.

Habiendo, pues, el venerable hermano Pablo Bértoli, arzobispo titular de Nicomedia y nuncio apostólico en la república de Colombia, solicitado de esta sede apostólica, por las mismas causas, que, dividiendo la extensa diócesis de Ibagué, sea creada en la misma región otra nueva diócesis, y habiendo nos creído oportuno, después de haber oído al venerable hermano Arturo Duque Villegas, Obispo de Ibagué y considerada la idea muy maduramente, supliendo el consentimiento de aquellos que en este asunto tengan algún derecho, con nuestra suprema y apostólica autoridad estatuimos y determinamos lo siguiente: Separamos del territorio de la Diócesis de Ibagué aquella parte que comprende las siguientes veintitrés curias o parroquias: Espinal, Alpujarra, Carmen de Apicalá, Coyaima, Cunday, Chaparral, Chicoral, Dolores, Flandes, Guamo, Icononzo, Melgar, Natagaima, Ortega, Prado, Purificación, Rioblanco, San Antonio, San Luis, Saldaña, Suarez y Villarrica, con los cuales territorios formamos una nueva Diócesis que se llamará DEL ESPINAL, y que estará contenida en los siguientes límites: al norte, La Diócesis de Ibagué y Girardot: al Oriente las de Girardot y Garzón; al sur. La misma Diócesis de Garzón y la Prefectura Apostólica de Tierradentro: y al Occidente, la Arquidiócesis de Popayán y la Diócesis de Cali.

 

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