FIGURAS SACERDOTALES

SABAS MENESES VERGARA

El pasado 7 de diciembre, víspera de la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, se cumplieron 20 años de la muerte del P. Sabas Meneses Vergara. Nació el Padre Sabas en Rovira – Tolima, hijo de Don Miguel Meneses y la Señora Abigail Vergara, hijo único; su infancia fue en la vereda Cerro Gordo, perteneciente a la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Chicoral, sus estudios primarios en esa misma vereda, su Seminario Menor en Ibagué, estudios de filosofía en Ibagué y los de teología en Santa Rosa de Osos, Antioquía, donde era Obispo Mons. Miguel Ángel Builes Gómez; su ordenación sacerdotal fue en Chicoral, siendo ordenado sacerdote, para entonces el Vicariato Apostólico de Quibdó en el Chocó, por Monseñor Pedro Grau y Arola, CMF (Monfortiano Español).

En el Vicariato de Quibdó, trabajó sólo 4 años, regresando a su tierra tolimense al final del Gobierno Episcopal de Mons. Jacinto Vásquez Ochoa. Fue designado como formador en el Seminario Menor “La Providencia”, donde luego ocupó el cargo de Rector. Al cerrarse el Seminario Menor en 1973, fue nombrado párroco en Chicoral, donde desarrolló una gran actividad pastoral promoviendo los líderes veredales, dio auge a la Legión de María y sobre todo en el amor y la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, dejando como recuerdo el hermoso mural que aún hoy existe, y el hecho de que este templo fuera declarado votivo al Sagrado Corazón de Jesús, en esta labor contó siempre con su entrañable amigo el P. Jesús Sanín S.J., promotor nacional de la devoción al Corazón de Jesús y director de la revista nacional con este mismo nombre.

Parte de la Parroquia de Chicoral, pasó a la Parroquia Santa Ana del Guamo en enero de 1980, donde con el mismo empeño y empuje trabajó, llevó al primer Comitium diocesano de la Legión de María, se instauró la adoración nocturna los primeros viernes que terminaba con la Santa Misa a las 4 am. Promovió la nueva Parroquia del Guamo Nuestra Señora del Carmen, celebrándose la Santa Misa los sábados en la tarde en la Escuela Egidos.

La Infancia Misionera tuvo su auge en la escuela Sor Josefa del Castillo con la ayuda de las profesoras y la férrea y piadosa directora Sra. Zoila de Cardozo. La celebración del Corpus, era para el P. Sabas una fiesta eclesial que organizaba con todos sus detalles. Durante toda su administración contó con la ayuda de un vicario joven y la ayuda del P. Rufino Posada Pérez y de Mons. Ricardo Barreto Vargas.

Mons. Alonso Arteaga Yepes trasladó al P. Sabas en ¿1988? de la Parroquia del Guamo a la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Purificación, allí realizó particularmente trabajó en el campo e hizo algunos arreglos trabajos materiales en el templo parroquial. Su paso en esta parroquia fue breve, pues al llegar Mons. Abraham Escudero Montoya, en sus primeros traslados lo designó Párroco y Rector del Santuario Nuestra Señora del Carmen de Apicalá. Como en todas sus parroquias, su empuje pastoral se hizo sentir: Fundó la revista “Ecos del Santuario”, trabajo para que la Conferencia Episcopal de Colombia concedería a este Santuario el título de Santuario Nacional, se adquirió la casa de pastoral, donación generosa de los esposos Zárate, inició la adecuación de la casa cural, promovió en gran medida las peregrinaciones, por lo que desde esta administración tuvo vicario parroquial en este Santuario.

El recio carácter y fuerte temperamento del Padre Sabas hizo que muchos tuvieran la idea que él era un hombre duro; pero en realidad fue un hombre inalcanzable en la pastoral, gran amigo y generoso hasta el desprendimiento, de impecable caligrafía, cuando inició el Seminario Mayor “La Providencia”, dictó la cátedra de Mariología.

El Padre Sabas, gustó siempre de las misiones en los campos, en todas sus parroquias organizó y buscó el tiempo para ir a ayudar semanas enteras, a lejanas veredas, como Maracaibo y Puerto Saldaña de la Parroquia San José de Herrera o los Guayabos de la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Olaya Herrera (Ortega); en esta noble y sacerdotal labor y en esta vereda de los Guayabos, Dios lo llamó a su presencia el 7 de diciembre 1996.

Eduardo Cubillos Calderón, Pbro.

Profesor de historia  eclesiástica ,

Seminario Mayor “La Provincia”.

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