CELEBREMOS LA SEMANA SANTA

¿QUÉ CELEBRAMOS EL DOMINGO DE RAMOS?

La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Fue una entrada grandiosa y al mismo tiempo, humilde. La ciudad estaba llena de peregrinos para celebrar la pascua judía. Una gran multitud rodeó a Jesús y con ramos de olivos y palmas en las manos, lo acompañó en su entrada en la ciudad, entre cánticos y exclamaciones. Muchos lo seguían con fe y esperanza.

¿CÓMO SE CELEBRA ESTE DÍA? 

La Misa de este día tiene dos momentos importantes: La procesión y bendición de los ramos y la lectura de la Pasión.

Los ramos benditos se llevan a la casa como signo de la bendición de Dios, de su protección y ayuda. Por otra parte, nos recuerda que hemos aclamado a Jesús, nuestro Rey y que lo seguimos hasta Su Cruz y que durante el año los seguimos aclamando resucitado.

LUNES, MARTES Y MIÉRCOLES SANTO

 ¿Qué recordamos?

Estos tres días van de la Entrada Gloriosa de Jesús en Jerusalén hasta Su Ultima cena. Jesús en estos días “enseñaba en el templo, y por la noche se retiraba al monte llamado de los Olivos. Y todo el pueblo madrugaba para ir al templo a escucharlo”       ( Lc 21,37-38).
Jesús responde serenamente las preguntas capciosas de muchos fariseos y escribas.
Mientras tanto “los sumos sacerdotes y los escribas buscaban la manera de eliminar a Jesús… Judas, que era uno de los Doce.. fue a tratar con los sumos sacerdotes y los jefes de la guardia sobre el modo de entregárselo. Ellos se alegraron y convinieron en darle dinero. Judas aceptó y buscaba una ocasión propicia para entregarlo sin que se enterara el pueblo” ( Lc 22, 2-6).

¿Cómo se celebran estos días?

Preparándonos para vivir La Pasión y la Resurrección de Jesús.
Estamos invitados a participar de la santa Misa,  hacer una Profunda y sincera Confesión y a orar de corazón.

¿QUÉ CELEBRAMOS EL JUEVES SANTO?

  1. LA ÚLTIMA CENA.
  2. EL LAVATORIO DE LOS PIES,
  3. LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA Y DEL SACERDOCIO
  4. LA ORACIÓN DE JESÚS EN EL HUERTO DE GETSEMANÍ.

En el Jueves Santo conmemora la Institución de La Eucaristía como el regalo de Amor, la Institución del Sacramento de la Orden Sacerdotal y la Vida de Servicio a los demás o de caridad.

Como la  Ultima Cena se conoce la comida que, en celebración de la pascua, compartió Jesús con sus discípulos. En ella instituyó la Eucaristía, en la cual Cristo deja su cuerpo y sangre transustanciados en pan y vino, tal como relata Lucas: “Entonces tomó el pan y, habiendo dado las gracias, lo partió y les dio, diciendo: ‘Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria mía’. Asimismo, tomó también la copa, después de que hubo cenado, diciendo: ‘Esta copa es el nuevo convenio en mi sangre, que por vosotros se derrama’.

Jesús, en un acto de humildad, LAVA LOS PIES A SUS DISCÍPULOS, con la finalidad de dar un ejemplo de amor y servicio a los semejantes. De allí se desprende el mandamiento que Jesús hizo a sus discípulos: que debían amarse y servirse unos a otros.

VIERNES SANTO

En este día recordamos cuando Jesús muere en la cruz para salvarnos del pecado y darnos la vida eterna.

¿CÓMO PODEMOS VIVIR EL VIERNES SANTO? 

Guarda
rdando el ayuno y la abstinencia.
Se acostumbra rezar el Vía Crucis y meditar en las Siete Palabras de Jesús en la Cruz. Se participa en la Liturgia de Adoración a la Cruz con mucho amor, respeto y devoción

SABADO SANTO

El sábado santo es un día de oración junto a la tumba esperando la resurrección. Es día de reflexión y silencio. Es la preparación para la celebración de la Vigilia Pascual

Por la noche se lleva a cabo la celebración de la Vigilia Pascual. Dicha celebración tiene tres partes importantes que terminan con la Liturgia Eucarística:

  • Celebración del fuego nuevo.
  • Liturgia de la Palabra.
  • Liturgia Bautismal
  • Liturgia Eucarística.

CELEBRACIÓN DEL FUEGO NUEVO: Al iniciar la celebración, el sacerdote apaga todas las luces de la Iglesia, enciende un fuego nuevo y con el prende el cirio pascual, que representa a Jesús. Sobre el cirio, marca el año y las letras griegas «Alfa» y «Omega», que significan que Jesús es el principio y el fin del tiempo y que este año le pertenece.

LITURGIA DE LA PALABRA: Después de la Celebración del fuego nuevo, se sigue con la lectura de la Palabra de Dios. Se acostumbra leer siete lecturas, empezando con la Creación hasta llegar a la Resurrección.

Una de las lecturas más importantes es la del libro del Éxodo, en la que se relata el paso por el Mar Rojo, cómo Dios salvó a los israelitas de las tropas egipcias que los perseguían. Se recuerda que esta noche Dios nos salva por Jesús.

LITURGIA BAUTISMAL: Se bendice la Pila bautismal o un recipiente que la represente y se recita la Letanía de los Santos.

El agua bendita es el símbolo que nos recuerda nuestro Bautismo y es un símbolo que nos recuerda que con el agua del bautismo pasamos a formar parte de la familia de Dios.

A todos los que ya estamos bautizados, esta liturgia nos invita a renovar nuestras promesas y compromisos bautismales: Renunciar a Satanás, a sus seducciones y a sus obras.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

El Domingo de Resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los católicos, ya que con la Resurrección de Jesús es cuando adquiere sentido toda nuestra vida.

Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del Cielo. En la Misa dominical recordamos de una manera especial esta gran alegría. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

Cuando celebramos la Resurrección de Cristo, estamos celebrando también nuestra propia liberación. Celebramos la derrota del pecado y de la muerte.

En la resurrección encontramos la clave de la esperanza cristiana: si Jesús está vivo y está junto a nosotros, ¿qué podemos temer?, ¿qué nos puede preocupar?

Cualquier sufrimiento adquiere sentido con la Resurrección, pues podemos estar seguros de que, después de una corta vida en la tierra, si hemos sido fieles, llegaremos a una vida nueva y eterna, en la que gozaremos de Dios para siempre.

San Pablo nos dice: “Si Cristo no hubiera resucitado, vana seria nuestra fe” (I Corintios 15,14)

“Aprendamos de Cristo y carguemos generosamente la Cruz.”

http://es.catholic.net

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