Editorial

Todavía están frescas en el recuerdo las celebraciones con motivo de los sesenta años de creación de nuestra Diócesis del Espinal, el pasado dieciocho de marzo. Entre otras cosas se dio a conocer el escrito enviado desde el Vaticano, de la Penitenciaría Apostólica en el cual nos conceden un año de gracia, un Año Santo para esta querida Iglesia particular que peregrina en el sur del Departamento del Tolima.

Con el propósito de ganar la indulgencia plenaria, la Penitenciaría pide que se mantengan los sitios sugeridos por el señor Obispo en la comunicación que expresó su solicitud. Por lo tanto, recuerdo que los templos donde podemos acceder para ganar estas bendiciones son: La Catedral Nuestra Señora del Rosario del Espinal, la parroquia Santa Ana del Guamo, Nuestra Señora de la Candelaria y del Amparo en Purificación, San Juan Bautista en Chaparral, Nuestra Señora del Carmen de Apicalá y la parroquia Nuestra Señora de Fátima en Flandes.

Se pensó en Nuestra Señora de Fátima por las circunstancias que tocan muy de cerca a esta parroquia. Este año, el trece de mayo se celebran los cien años de las apariciones de la Santísima Virgen María en Cova de Iría y el dieciocho de marzo se cumplieron los sesenta años de su creación como comunidad parroquial.

Indudablemente cien años es una ocasión propicia para recordar los
mensajes de la Santísima Virgen María que nos invita a rezar el Santo Rosario y a hacer sacrificios por la conversión de los pecadores. De hecho en las apariciones de la Santísima Virgen en Fátima, ella llegaba cuando los niños estaban rezando el Santo Rosario y pidió muchas veces que no dejaran de rezarlo. Esta recomendación de la Santísima Virgen María también nos aprovecha para alcanzar la armonía, la reconciliación y el perdón que tanto estamos necesitando en Colombia y en el mundo, ella dice: “El Santo Rosario rezad y la paz al mundo, el Señor dará”.

En una de las Apariciones la Santísima Virgen pidió a los niños Francisco, Jacinta y Lucía que digan a la gente que no ofendan más a Dios, que ya está muy ofendido. También pidió: “Ofrezcan sacrificios por los pecadores, y digan muchas veces, en especial cuando hacen algún sacrificio: ‘Oh Jesús es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en desagravio por las ofensas cometidas contra el Inmaculado corazón de María”.

En una de las apariciones también dijo Nuestra Señora: “Si se propaga la devoción a mi Inmaculado corazón, se salvarán muchas almas y habrá paz”. “Cuando recen el Rosario, digan después de cada misterio: ¡Oh, Jesús: perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia”.

Es muy claro el mensaje, ahora nos consagramos al Sagrado Corazón de Jesús, y al Corazón Inmaculado de la Santísima Virgen María, con la seguridad de que llegarán muchísimas bendiciones para cada uno de nosotros, para nuestras familias, para la comunidad parroquial y Diócesis en general.

Muchísimas felicitaciones para el señor cura párroco, para las realidades parroquiales y la feligresía de la querida comunidad Nuestra Señora de Fátima en Flandes. Nuestra Madre del cielo les siga acompañando en su caminar parroquial.

Todos estamos invitados en este mes de mayo a incrementar nuestro amor y devoción por la Santísima Virgen María, pongamos en sus manos el éxito de la visita del Papa Francisco, a nuestro país. Y no dejemos de responder a sus sugerencias para ganar la indulgencia en este año santo, en nuestra Diócesis del Espinal: Confesarnos, comulgar en una Eucaristía en las parroquias indicadas para ganar el beneficio, orar por sus intenciones, por la paz del mundo y por las vocaciones sacerdotales y religiosas.

+Mons. Orlando Roa Barbosa Obispo de la Diócesis del Espinal

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