DEMOS EL PRIMER PASO PARA LA PAZ, 10 ENCUENTROS DE FORMACIÓN PARA PREPARAR A LOS JÓVENES PARA LA VISITA DEL SANTO PADRE

“La educación es un acto de amor, es dar vida. Y el amor es exigente, pide encontrar los mejores recursos, para despertar la pasión y comenzar un camino con paciencia junto a los jóvenes. El educador en las escuelas católicas debe ser ante todo muy competente, calificado, y al mismo tiempo lleno de humanidad, capaz de estar entre los jóvenes con estilo pedagógico, para promover su crecimiento humano y espiritual” .
Papa Francisco.

ENCUENTRO 1:
¡ATRÉVETE A SER DIFERENTE!

Meta: Identificar los aportes de la visita del Papa a Colombia para atrevernos a dar testimonio de nuestro encuentro con Jesús.

Signo: Afiche de la visita del Papa a Colombia

Oremos: Señor Jesús te hemos seguido desde el bautismo porque sabemos que tú eres el cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo y otorga la salvación a la humanidad. Amen.

Escuchemos la Palabra: San Juan 1, 35-39

Dialoguemos:
¿Qué sabes del Papa Francisco? ¿Qué te llama la atención de su personalidad?
¿De qué manera contribuye la visita del Papa a Colombia a tu vida como joven cristiano?
¿Qué significa atreverse a ser diferente, en el contexto de la fe en Cristo?

Profundicemos: Has tenido oportunidad de comprobar que los colombianos tenemos un carácter especial: somos fuertes, trabajadores, afectuosos, expresivos, solidarios y tenemos una manera particular de enfrentar las adversidades, a través del humor, no obstante, las injusticias sociales y la ceguera de muchos, que nos tuvieron atrapados, durante años, en una guerra absurda y fratricida, que dividió a las familias, llenó de luto los hogares y cercenó la esperanza de jóvenes y niños.
Cada joven debe comprometerse a construir con palabras y acciones concretas una nueva realidad. Solo el reconocimiento del sufrimiento mutuo, el perdón y la reparación podrán hacer que volvamos a encontrarnos como colombianos y crear juntos una sociedad armónica, equitativa, en la que exista la igualdad.

Celebremos: en silencio reflexionar sobre cómo quieren participar en la reconstrucción de Colombia. Cada uno encenderá una vela de color diferente, como símbolo de compromiso. Mientras tanto se entonará el canto “arriésgate”.

Recordemos: “Lo que deseo es que vosotros, jóvenes, caminéis no solo haciendo memoria del pasado, sino también con valentía en el presente y esperanza en el futuro”.

ENCUENTRO 2:
¡ATRÉVETE A CREER!

Meta: Conocer el origen de la institución del papado y su fundamento en la fe, para reconocer que sólo por la fe en Jesucristo podemos realizar nuestra misión personal.

Signo: Imágenes de la actividad apostólica del Papa Francisco alrededor del mundo.

Oremos: Señor Jesús que salías al encuentro de las multitudes que se agolpaban en torno a ti para oír la Palabra de Dios, y con gusto le dirigías sus enseñanzas, danos la gracia de saber escuchar y aceptar las enseñanzas que tú tienes hoy para darnos desde la barca de Simón Pedro, en la persona del Papa Francisco. Amén.

Escuchemos la Palabra: Mateo 16, 15-18

Dialoguemos:
¿Quién fue el primer Papa? ¿Quién le asignó la tarea de dirigir la Iglesia y por qué?
¿Cuál es la misión del Santo Padre en la Iglesia y en el mundo?
¿Qué importancia tiene la fe en el Hijo de Dios en tu vida?
¿Qué puedes lograr, si te atreves a creer en la vida espiritual que nos regaló Jesús?

Profundicemos: Dios Padre nos llama a todos, por amor, para asignarnos una misión específica. En el Antigua Testamento encontramos varios ejemplos de estos llamados: Abrahán, Moisés, Samuel, etc. Jesús cambio el nombre de uno de sus discípulos al encomendarle una labor muy grande: Simón se llamaría Pedro y sería soporte de la Iglesia (Mt 16,18). También le entregó a Pedro las llaves del Reino de Dios y le dio poder para “atar y desatar” (Mt 16,19).
El Papa Francisco es el Papa número 266 y visita los países para afirmar la fe en Jesucristo, el Hijo de Dios.
¡Joven, no tengas miedo de creer! Sin fe no podrás hacer nada. Ella te infundirá ánimo y te sostendrá en los momentos difíciles de tu vida. A ti te llama el Señor por tu nombre (Jn.10, 3b) para llevar a cabo una tarea no menos importante que aquella que le asigno a Simón Pedro.

Celebremos: Cada joven escribirá su nombre en una cartulina. Luego dará gracias a Dios por el llamado personal que les ha hecho y entonarán el canto “Yo tengo fe”

Recordemos: “Cuando Dios toca el corazón de un joven o de una joven, se vuelven capaces de grandes obras”

ENCUENTRO 3:
¡ATRÉVETE A SEGUIR Y ANUNCIAR A CRISTO!

Meta: Comprender que significa Kerigma para que, llenos del amor de Dios, tengamos el valor de anunciar al mundo el mensaje de salvación.

Signo: Imagen de jóvenes realizando una acción solidaria.

Oremos: Señor Jesucristo, sembrador que sales a sembrar la buena semilla en todo tipo de tierra, con la esperanza que algún día sea buena tierra que dé fruto abundante de creer en Dios, de alegrarnos con tu presencia de resucitado, de asombrarnos gozosamente al escuchar tu saludo: “La paz con ustedes”. Esta alegría disipa dudas y oscuridades y nos aferra al encuentro personal contigo, el cual nos invita a la conversión, a creer y vivir el gozo de ser alimentados por ti. Amén.

Escuchemos la Palabra: Lucas 24, 36-39

Dialoguemos:
¿De qué manera has experimentado el amor de Dios en tu vida?
¿Cómo reaccionó la Virgen María cuando recibió la noticia del arcángel Gabriel?
¿Cuál es la mejor noticia que ha recibido?
¿Cómo das testimonio de Jesús?

Profundicemos: Kerigma es el anuncio de la salvación que Jesús obtuvo para nosotros con su muerte en la cruz. Es la Buen Nueva que Jesús predicó y se realizó plenamente con su resurrección. El camino recorrido por Jesús no terminó en la cruz porque ÉL resucito y quienes creemos en Él tenemos la esperanza de alcanzar la vida eterna.
Los jóvenes están llamados a segur a Jesucristo, Dios y hombre verdadero, quien jamás los decepcionará. Seguir a Cristo significa actuar como ÉL (Mt. 11-29). Tenemos un maestro que fue probado en todo que conoce nuestra naturaleza humana y nos comprende. Cuando Jesús forma parte esencial de nuestra existencia, sentimos la necesidad de compartir esta experiencia con otras personas. ¡Jóvenes, reflejen al Maestro en los ambientes en los que se mueven! No se sientan incapaces, el Espíritu Santo les concederá los dones para esta labor (Jr. 1,6-9).

Celebremos: Los jóvenes se tomaran de las manos y cantaran la Canción del misionero.

Recordemos: “Queridos jóvenes, Jesús nos pide que respondamos a su propuesta de vida, que decidamos cuál es el camino que queremos recorrer para llegar a la verdadera alegría”.

ENCUENTRO 4:
¡ATRÉVETE A SER PORTADOR DE ESPERANZA!

Meta: Interiorizar el concepto de la esperanza cristiana para hacerla crecer en nosotros y en los demás.

Signo: Paisaje con árboles y mucho verde.

Oremos: Señor Jesucristo, sembrador que sales a sembrar la buena semilla y la dejas caer en tierra buena de los corazones, te pedimos que, con estas catequesis y las enseñanzas del Papa se siembren las semillas de la esperanza en los corazones heridos de los colombianos que han sufrido la violencia y la injusticia, para que germine de nuevo la esperanza y podamos dar un nuevo paso. Amen.

Escuchemos la Palabra: Salmo 62,6-9

Dialoguemos:
¿Qué viene a tu mente cuando escuchamos la palabra “esperanza”?
¿Piensas que en nuestro país hay esperanza? ¿Por qué?
¿De qué manera puedes sembrar esperanza en tu vida y en la de los demás?
¿Qué relación tiene la imagen de este encuentro con la esperanza?

Profundicemos: La esperanza es una virtud que proviene de Dios y que señala la vida que tendremos a su lado en un futuro. Es una semilla sembrada por Dios en nuestros corazones. Pero es nuestra responsabilidad cuidarla y hacer que crezca. Ella hace que no desfallezcamos en las pruebas y dificultades porque nos recuerda que somos peregrinos en el mundo y que nuestra meta es la comunión definitiva con Dios. La esperanza motiva nuestras actividades y las encamina al bien.
¡Jóvenes, el cambio está en sus manos! No renuncie al anhelo de vivir en fraternidad. A donde quiera que vayan, comuniquen esperanza. El reino de Dios anunciado por Jesús se hace realidad aquí en la tierra, cuando rechazamos el mal y vivimos de acuerdo con los principios predicados por Él. ¡Prepárense intelectual y espiritualmente, crean en ustedes y, en compañía del Resucitado, hagan realidad sus ideales!

Celebremos: Elaborar banderines de diferentes tonos de verde y las ondearan, mientras cantan Viva la fe.
Recordemos: “Hoy Jesús te invita a dejar tu huella en la vida, una huella que marque la historia, que marque tu historia y la historia de tantos”.

ENCUENTRO 5:
¡ATRÉVETE A CONSTRUIR COMUNIDAD!

Meta: Reconocer las características del amor cristiano y comprender por qué es fundamental en la construcción de comunidad.

Signo: Fotografías de distintas vivencias en una comunidad de fe.

Oremos: Señor, a lo largo de los siglos, las comunidades han escuchado la historia de un sembrador que ha salido, de una y mil formas, siempre a sembrar el amor. Para los padres de la fe del ayer y del hoy, ese sembrador no puede ser otro que el Dios amor.

Escuchemos la Palabra: Hechos 2, 44-47

Dialoguemos:
¿Cómo se reconoce una comunidad cristiana?
¿Qué papel desempeña tu comunidad en tu vivencia de fe?
¿Qué te aportan tus hermanos en la fe y qué les aportas tú a ellos?
¿Qué aspectos piensas que podrían mejorarse e tu comunidad?

Profundicemos: La historia de la salvación es una historia de amor. Dios se dio a conocer a un pueblo para que viviera de acuerdo con unas normas que lo llevarían a la auténtica felicidad. Con la llegada de Jesús al mundo se concretan las promesas de amor de Dios a su pueblo. Desde entonces estamos justificados ante Dios, porque Jesús purgó todas las culpas de la humanidad en la cruz.
Los jóvenes están invitados a sembrar amor en las comunidades a las que pertenecen y donde participan; primero sus familias, después los ambientes donde se desenvuelven: la parroquia, grupos del barrio o vereda, el lugar de estudio o trabajo. ¡Construyendo comunidad podrán contribuir a la transformación integral de Colombia!

Celebremos: Organizar un compartir sencillo entre todos y cantar A edificar la Iglesia.

Recordemos: “Hoy el Señor los invita a construir un santuario que no es un lugar físico, sino una comunidad, un santuario llamado parroquia, un santuario llamado nación”.

ENCUENTRO 6:
¡ATRÉVETE A CONFIAR EN LOS DEMÁS!

Meta: deducir la relación que existe entre la confianza, la verdad y el perdón, para poder establecer relaciones más sanas entre nosotros.

Signo: Lazo grueso anudado.

Oremos: Señor, tú conoces nuestro corazón, nuestro terreno, sabes cuánto nos cuesta confiar en los otros, en su forma de ser y actuar, cuanto nos cuesta construir relaciones auténticas, que estén marcadas por el amor. Señor, para que nuestra vida cristiana crezca, te pedimos que las semillas de la confianza germinen, crezcan y den abundante fruto en nuestras relaciones diarias; que nuestras vivencias estén marcadas por la total confianza que nace de tu amor; que de verdad nos amemos unos a otros y edifiquemos, desde nuestras relaciones, una Iglesia y una Colombia mejor. Amén.

Escuchemos la Palabra: 1 Juan 3,21-22

Dialoguemos:
¿Qué relación encuentra entre un nudo fuerte y el valor de la confianza?
¿Qué te ha llevado a perder la confianza en alguien?
¿Cómo podemos sembrar confianzas en nuestras relaciones?
¿De qué manera puede ayudar la confianza en la reconstrucción de Colombia?

Profundicemos: La confianza es la base de todas las relaciones humanas. Esto quiere decir que la confianza es la garantía que le damos a una persona, la seguridad que depositamos en ella y, en general, es un acto de fe porque nunca estamos completamente seguros de que no nos fallará. En Dios podemos confiar por completo (Sal. 121, 1-2), por eso debemos creer en Él y en su Palabra.
Los jóvenes están invitados a ser sembradores, confiando en las personas y generando confianza. Confiar en los otros significa ofrecer oportunidades a quien se han equivocado. El Papa Francisco reconoce que “una de las obras de misericordia más difíciles de poner en práctica es la de perdonar a quien te ha ofendido, quien te ha hecho daño, quien consideramos un enemigo”, afirma que solo el perdón trae felicidad y serenidad al corazón. Para sembrar confianza en las relaciones debemos fomentar valores como la sinceridad, el respeto, la tolerancia, la responsabilidad y la honestidad. ¡Anímense a ser artífices de un país que confíe en su gente!

Celebremos: En parejas se balancearan sosteniéndose con los brazos, siendo conscientes de que la estabilidad depende del compañero. Después cantar Cristo te necesita para amar.

Recordemos: “y tú, querido joven, ¿has sentido alguna vez en ti esta mirada de amor infinito que, más allá de todos sus pecados, limitaciones y fracasos, continúa fiándose de ti y mirando tu existencia con esperanza?

ENCUENTRO 7:
¡ATRÉVETE A SER PERSONA DE PAZ!

Meta: Diferenciar el lenguaje que conduce a la violencia de aquel que fortalece los lazos entre las personas y ayuda a construir relaciones armónicas en la sociedad.

Signo: Imagen de jóvenes compartiendo alegremente con adultos y personas mayores.

Oremos: Señor, de tu boca no salía más que el bien, siempre dabas una respuesta amable, sabía, que sanaba al otro. Enséñanos, Señor, a dominar nuestra lengua, nuestras palabras, nuestro mal carácter; enséñanos a refrenar los enfados y las ofensas que infligimos a los demás; que no haya en nosotros, Señor, ni boca necia, ni lengua perversa y menos palabra hiriente. Amén.

Escuchemos la Palabra: Efesios 4, 29-32

Dialoguemos:
¿Qué es para ti la paz?
¿En tu opinión, qué actitudes contribuyen a una sociedad en paz?
¿De qué manera el lenguaje que utilizamos puede destruir la armonía en nuestras relaciones?
¿Cómo construyes paz en los diferentes ámbitos en los que se desarrolla tu vida?

Profundicemos: La persona que conoce a Jesucristo vive una transformación radical que afecta todo su ser. Vuelve a nacer, su vida anterior queda atrás, por muy pecaminosa que esta haya sido. El hombre nuevo tiene actitudes, pensamientos y palabras diferentes.
El hombre nuevo expresa palabras positivas que alegran el corazón de aquellos que las escuchan. El cristiano debe utilizar palabras “buenas, edificantes y oportunas” (Efesios 4,29). La paz se respira en los ambientes donde hay respeto y buena educación, donde se ejercitan las buenas maneras y las personas se sienten acogidas.

Celebremos: Escribir en un papel el compromiso de sembrar paz a través del lenguaje hablado, escrito y corporal. Quemar el papel en el fuego y cantar Hazme un instrumento de tu paz.

Recordemos: “queridos jóvenes, no olviden las obras de misericordia espirituales: aconsejar a los que dudan, enseñar a los ignorantes…consolar a los afligidos, personar las ofensas, soportar pacientemente a las personas molestas…”

ENCUENTRO 8:
¡ATRÉVETE A ACTUAR CON BONDAD!

Meta: Recordar el valor de las obras de misericordia para que, a través de ellas, irradiemos la luz de Cristo en nuestro país.

Signo: Cartelera con imágenes de actos de bondad significativos

Oremos: Señor, te alabamos porque sólo tú eres bueno, experimentamos tu bondad en nuestra vida personal y comunitaria; te alabamos porque nuestra historia colombiana está llena de tus beneficios, de tus bendiciones; con orgullo de pueblo bendecido, decimos: “Bendito sea el Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales” (Efesios 1,3); cada acción tuya, Señor, es una invitación a mantenernos en la bondad, en el bien, pero no se trata de una bondad de sentimiento o de palabra, sino de obra, acto concreto, en relación con los demás.

Escuchemos la Palabra: Mateo 5,14-16

Dialoguemos:
¿Cuáles actitudes bondadosas destacas en tu cotidianidad?
¿Cuáles son los actos de bondad que más necesita el mundo?
¿Qué relación encuentras entre la bondad y el servicio?
¿De qué manera las obras bondadosas iluminan la sociedad?

Profundicemos: La bondad enseñada por Jesús se extiende hasta los enemigos, por cuya conversión debemos orar. Si en verdad somos seguidores de Jesús, nuestras obras deben estar en concordancia con nuestros pensamientos y palabras. La Eucaristía debe conducirnos a “gastar” nuestras vidas en acción que lleven bienestar a otras personas. El tiempo invertido en alfabetizar, catequizar, recrear o acompañar a niños o a personas mayores nos brinda mucha felicidad. Pero todo debemos hacerlo en el nombre del Señor para que las personas reconozcan que nuestras obras provienen de Dios y le den gloria a Él.
El Papa Francisco invita a los jóvenes a redescubrir las obras de misericordia, corporales y espirituales. Por eso es importante que recuerdes que la caridad no sólo consiste en satisfacer las carencias materiales de las personas, sino también en aconsejar, enseñar, corregir, consolar y perdonar.

Celebremos: Haciendo una ronda cada joven pondrá en el centro una semilla como símbolo del fruto que darán sus vidas y cantarán Entre tus manos.

Recordemos: “Solo seremos felices si descubrimos que Dios nos ha amado infinitamente para hacernos capaces de amar como Él, sin medida”

ENCUENTRO 9:
¡ATRÉVETE A SER JUSTO EN TODO LO QUE HACES!

Meta: Distinguir los parámetros que rigen la justicia cristiana y comprender el sentido de ponerla en práctica, en la vida social y personal.

Signo: Imagen que muestre a la mujer adúltera, siendo perdonada por Jesús.

Oremos: Señor, enséñanos a sembrar justicia en nuestras decisiones, a ser personas nuevas, nacidas de tu amor. Señor ¿Quién puede hospedarse en tu tienda y habitar en tu monte santo? El que procede honradamente y practica la justicia, el que tiene intensiones leales y no calumnia con su lengua, el que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino, el que considera despreciable al impío y honra a los que temen al Señor, el que no retracta lo que juró aun en daño propio, el que no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que así obra. Nunca fallará (Sal. 14)

Escuchemos la Palabra: Juan 8,3-11

Dialoguemos:
¿Para qué se necesita ejercer justicia en una sociedad?

¿Qué criterio debemos tener para ser justos?
¿Piensas que ser justo significa dar a cada cual lo que merece por sus actos?
Lee la cita bíblica y reflexiona ¿Qué clase de justicia aplicó Jesús a los pecadores?

Profundicemos: La justicia que ejerció el Maestro está teñida de misericordia y no tiene relación con la magnitud de los actos humanos. La justicia cristiana no consiste en darle a cada persona lo que ha conseguido por sus méritos o su desaciertos; se fundamenta en darle a cada cual lo que es debido o, en otras palabras lo que necesita para su crecimiento personal.
Ser misericordiosos significa poner el corazón allí donde hay miseria material o espiritual. Sólo la gracia de Dios, la presencia del Espíritu del amor en nosotros, puede hacernos misericordiosos, es decir, capaces de trasformar la miseria humana con el amor de Dios. El objeto de la misericordia cristiana es la conversión. “Dichosos los misericordiosos porque ellos alcanzaran misericordia” (Mt, 5-7)

Celebremos: Elaborar carteles que muestren actos de justicia cristiana, socializarán y cantarán “Un mandamiento nuevo”
Recordemos: “La misericordia de Nuestro Señor se manifiesta sobre todo cuando Él se inclina sobre la miseria humana y demuestra su compasión hacia quien necesita comprensión, curación y perdón”

ENCUENTRO 10:
¡ATRÉVETE A PERDONAR Y DÉJATE ENCONTRAR CON LOS DEMÁS!

Meta: Descubrir el papel que desempeña el perdón en la dinámica de las relaciones humanas.

Signo: imágenes o sonido de lluvia

Oremos: Señor, tú nos pides saber perdonar para recibir el perdón. Te pedimos la capacidad de ver tu acción y tu amor en el encuentro con nuestros hermanos, en especial con aquellos hacia los que hemos sentido resentimiento, rabia, miedo o rencor. Señor, que sepamos perdonar y no demos lugar a la venganza. Por el contrario, que el encuentro con el otro podamos consolarlo y hablarle con afecto, mostrando la gracia del perdón. Amén

Escuchemos la Palabra: Lucas 15,21-24

Dialoguemos:
¿Alguna vez te ha costado mucho perdonar? ¿Por qué?
¿Conoces un caso de perdón que haya llamado la atención del mundo?
¿Cómo entiendes la parte del Padre Nuestro que se refiere al perdón?
¿Por qué la alegría debe ser un requisito indispensable en el encuentro con los demás?

Profundicemos: Jesucristo es sinónimo de perdón, porque vino al mundo para restablecer la comunión de los seres humanos con el Padre, la cual se había perdido por el pecado. Con su muerte en la cruz nuestras culpas fueron redimidas por completo. El perdón restituye la armonía y nace en los corazones reconciliados.

Celebremos: Los jóvenes harán un cartel que invite al perdón y cantarán el Padre Nuestro.

Recordemos: “¡Que hermoso es encontrar el sacramento de la reconciliación el abrazo misericordioso del Padre, descubrir el confesionario como lugar de la misericordia, dejarse tocar por este amor misericordioso del señor…!

Tomado del cartilla “Demos el primer paso”

Talleres para jóvenes.Conferencia Episcopal de Colombia.

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