Celebración de los 400 Años del Nacimiento del Carisma Vicenciano

1617-2017

Con el lema “Fui forastero y me recibiste…” (Mt 25, 35), la Familia Vicentina en todo el mundo ha vivido el año Jubilar con el que recuerda el cuarto centenario del nacimiento de su carisma de servicio a los pobres.

El año de 1617 es decisivo en la vocación de San Vicente de Paúl por dos acontecimientos: el 25 de enero, Fiesta de la Conversión de San Pablo, el santo predicó el “Primer Sermón de la Misión” en Folleville (Francia) tras la confesión, días antes, de un campesino moribundo que lo hizo darse cuenta del abandono espiritual de los pobres del campo; y unos meses más tarde, en agosto del mismo año, en su experiencia como párroco del pueblo de Châtillon, se vuelve a encontrar con la pobreza y la miseria que le transforman la vida al Santo de la Caridad.
Vicente de Paúl percibe que era necesario “instruir a la gente”, hacerles conocer su dignidad de personas, ayudarlos a crecer en cuanto seres humanos y enseñarles las verdades del proyecto de Dios.

Los acontecimientos de Folleville y de Châtillon marcaron entonces, en 1617, el inicio del carisma vicentino, hoy con 400 años de caminar, al servicio de los más necesitados, a ejemplo de su fundador San Vicente de Paúl, Patrono Universal de las Obras de la Caridad.
La Familia Vicentina está presente en cinco continentes con ministerios muy variados: misiones, obras de salud, atención a los habitantes de la calle, refugiados, niños abandonados, madres cabezas de familia, educación, formación, y obras de promoción y desarrollo.

En la actualidad, la Familia Vicentina está conformada por 225 ramas (grupos) de diferentes comunidades de vida consagrada y asociaciones laicales en más de 80 países alrededor del mundo. Entre las ramas más destacadas y conocidas se encuentran la Asociación Internacional de la Caridad (AIC), la Congregación de la Misión, las Hijas de la Caridad (fundada con Santa Luisa de Marillac), la Sociedad de San Vicente de Paúl, (fundada por el beato Federico Ozanam), la Asociación de la Medalla Milagrosa, las Juventudes Marianas Vicencianas (JMV), los Misioneros Seglares Vicentinos (MISEVI) y muchos otros; en nuestra Diócesis de El Espinal se encuentran las tres primeras, en su respectivo orden, en Purificación, El Espinal y Chaparral.
El Superior General de la Congregación de la Misión y de la Compañía de las Hijas de la Caridad, P. Tomaž Mavrič, CM, ha venido animando a vivir este año con la experiencia de cuatro proyectos comunes:

1. La Peregrinación de la reliquia del Corazón de San Vicente de Paúl, que inició el 25 de enero en Folleville, Francia y que recorrerá todos los países donde hay presencia vicentina.
2. La realización de un proyecto en el cual intervendrán todas las ramas de la Familia Vicentina y que beneficiará a los sin techo: forasteros, refugiados, desplazados y migrantes.
3. Un Simposio Internacional en el cual se ha reflexionado sobre la actualización del carisma de la misión y la caridad, realizado en Roma, del 13 al 15 de octubre pasados con la participación de alrededor de 10.000 personas de todo el mundo y que incluyó con un encuentro con el Papa Francisco.
4. Festival Internacional de Cine: una competencia internacional enfocado en la vida de San Vicente de Paúl.

Esta son las gracias que el Señor concede a la Iglesia, la vida y obra de los santos son expresión de esa Palabra que sale del corazón del Padre y que se ha manifestado de manera clara en Cristo, nuestro Señor. Unámonos a la acción de gracias que eleva la gran Familia Vicentina en el mundo y especialmente desde nuestro territorio diocesano.

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