SER PADRINO UN HONOR Y UN COMPROMISO

La primera definición de padrino en el diccionario de la real academia de la lengua española es hombre que tiene, presenta o asiste a otra persona que recibe el sacramento del bautismo, de la confirmación, del matrimonio o del orden, o que profesa, si se trata de una religiosa. Otro significado de padrino en el diccionario es hombre que presenta y acompaña a otro que recibe algún honor, grado, etc. Padrino es también hombre que asiste a otro para sostener sus derechos, en certámenes literarios, torneos, desafíos, etc.

La palabra padrino viene del latín vulgar patrinus, y este de pater, -tris, (padre) y del sufijo latino -inus (procedencia). El padrino debemos entenderlo como una persona que presenta a otra que recibe algún sacramento o un honor. En los orígenes de la Iglesia, antes del Edicto de Milán (313), el padrino era un fiel católico, conocido del sacerdote, que garantizaba que al que se iba a bautizar no era un traidor que hiciera luego matar a los cristianos por parte de las autoridades del Imperio romano, sino que era un verdadero convertido que además estaba dispuesto a ser testigo fiel del Evangelio.

En el Código de Derecho Canónico de 1983, la Iglesia determina el “Padrino” o los “Padrinos” únicamente en relación a los sacramentos de la Iniciación Cristiana (cfr. canon 842 § 2), es decir para el Bautismo, Confirmación y Eucaristía del adulto que se Bautiza; en el caso que sea un niño quien recibe el bautismo tiene la función de presentarlo juntamente con sus padres, y procurar que después lleve una vida cristiana acorde con el bautismo y cumpla fielmente las obligaciones inherentes al mismo.

El Derecho Canónico instituye al padrino en guía del nuevo bautizado, pretende que sea en cierto modo su modelo de vida cristiana. El padrino ha de velar por el crecimiento espiritual del recién bautizado -niño o adulto-, acompañarle en sus primeros pasos en la fe, que aprenda, como de su mano, los fundamentos doctrinales y morales de la fe cristiana. Ya se ve que estas funciones son tan graves que en absoluto se pueden considerar de suplencia de los padres, en el caso de los niños que se bautizan: más bien se complementan con las funciones de los padres, por supuesto sin sustituirles.

REQUISITOS PARA SER  PADRINO

Parafraseando los cánones 873 y 874 de extraen los siguientes:

Que haya un padrino, o una madrina, o un padrino y una madrina:
Que haya sido elegido por quien va a bautizarse o por sus padres o por quienes ocupan su lugar o, faltando éstos, por el párroco o ministro; y que tenga capacidad para esta misión e intención de desempeñarla;
Que haya cumplido dieciséis años, a no ser que el Obispo diocesano establezca otra edad, o que, por justa causa, el párroco o el ministro consideren admisible una excepción;
Que sea católico, esté confirmado, haya recibido ya el Santísimo Sacramento de la Eucaristía y lleve, al mismo tiempo, una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir;
Que no esté afectado por una pena canónica, legítimamente impuesta o declarada;
Que no sea el padre o la madre de quien se ha de bautizar.
El bautizado que pertenece a una comunidad eclesial no católica sólo puede ser admitido junto con un padrino católico, y exclusivamente en calidad de testigo del bautismo.

Quien pensaba que ser padrino o madrina es algo sencillo, con la indicación de estas funciones comprobará que no es así. Las mismas funciones requieren a una persona que tenga la calidad de vida cristiana de acuerdo al compromiso que asume, pues, aunque no se expresa como tal en el Código de Derecho, es un verdadero representante de la Comunidad que de manera especial “vigila” y “acompaña” en el crecimiento de la fe.

En muchas ocasiones el padrino del niño recibe posteriormente el encargo de ser padrino de la confirmación. El canon 893 § 2 lo recomienda. Por esta razón, las exigencias para el padrino de confirmación, son las mismas que para el sacramento del Bautismo.

¿CUÁNDO SE ES PADRINO Y CUANDO SE ES TESTIGO?

Estrictamente hablando, el padrino es el de Iniciación cristiana, y generalmente se reduce al de Bautismo y Confirmación, porque para la primera comunión no en todas partes se asignan padrinos. Y, si bien es cierto, se habla de Padrinos en el matrimonio o en la Ordenación sacerdotal, en la profesión religiosa, u otros momentos, esos en realidad son testigos, y no es apropiado llamarles padrinos, sin embargo, dada la importancia de su papel en la vida cristiana, se les debe exigir los mismos requisitos del canon 874. En el caso del padrino éste puede ejercer la función de testigo, pero no siempre todo testigo es padrino.

La norma canónica no define qué es un testigo, pero encontramos diversidad de personas que pueden ejercer la función de testigos en el caso de la administración del bautismo (cfr. cánones 875, 876 y 877), o del consentimiento matrimonial (cfr. cánones 1108 y 1109), así como los testigos en el trámite judicial (cfr. cánones 1548 y 1549 entre otros). En todo caso, es una persona que habiendo estado presente en un lugar presenció una acción como las anteriormente señaladas, y verifica la certeza o falsedad de un acto jurídico; es la persona a quien le consta que se realizó o no una acción. El ordenamiento canónico no exige que sea hombre o mujer, bautizado o no, simplemente que sea capaz de dar su testimonio de aquello que sabe, sea por experiencia propia o por medio de otra fuente.

¿PUEDE REVOCARSE LA TAREA DEL PADRINO?

La designación de padrinos por parte del catecúmeno adulto o de los padres del niño es de duración indefinida. El derecho canónico no prevé la revocación del encargo. Se recomienda por lo tanto que el catecúmeno o los padres piensen bien las personas a las que piensan designar para un encargo tan delicado. Deben tener en cuenta no solo consideraciones sociales o familiares, sino sobre todo que los designados sean verdaderos modelos de vida cristiana para los que se van a bautizar.

Si a pesar de la atención puesta para escoger bien al padrino, este no corresponde con las expectativas puestas en él, no se puede revocar o anular su nombramiento. Cuando llegue la confirmación sí es posible escoger un padrino o una madrina distintos, pero esto no anula el nombramiento de padrinos de bautismo. Son padrinos que se añaden a los de bautismo sin sustituirlos.

Si el padrino o madrina incurre en censura de excomunión, se debe entender que queda prohibido el ejercicio del oficio de padrino de acuerdo con el canon 1331. A tenor del § 2, 4 del mismo canon, sería inválido nombrar padrino o madrina a una persona cuya excomunión ha sido declarada o impuesta.

Antonio Devia Mendez. Pbro
Vicario Judicial

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*