Editorial

Encontré en un almanaque del 2018 los siguientes propósitos para el Nuevo año: 1. Cada día hacer un favor a alguien; 2. Ningún día sin Avemaría; 3. Preferir cualquier sacrificio con tal de no decir, ni hacer, ni pensar en algo que disguste a Dios.

Se ha generalizado que al iniciar el Nuevo Año hagamos los mejores propósitos, con el deseo de estar en la presencia de Dios y llenos de éxito en todo sentido. Los invito a poner nuestro empeño para que todo salga de la mejor manera posible en el ámbito de nuestra vida diocesana. Por lo tanto, quiero que se tenga presente un elemento de capital importancia para la diócesis del Espinal: EL NUEVO PLAN DE PASTORAL.

Este año enfilemos energías, esfuerzos, acciones y oraciones con el objeto de poner en práctica las propuestas que aparecen claramente expuestas para la ejecución de la primera etapa, si así se puede llamar.

En este tiempo con énfasis kerigmático, se hará, una vez más, el anuncio del amor de Dios; que en su infinita misericordia todos los días de nuestra vida nos lo manifiesta. También se recordará que no podemos desconocer nuestra condición de pecadores y por tanto, la llamada permanente a la conversión; porque todos somos llamados a pedir perdón a Dios y a hacer el propósito ferviente de cambiar de comportamiento.

Indudablemente el cumplimiento de la promesa que se refiere al Espíritu Santo, no faltará en los contenidos del Kerigma, como tampoco puede ser ausente lo relacionado con el señorío de nuestro Señor Jesucristo que ocupa el centro de nuestra vida cristiana.

Todos estamos llamados a comprometernos seriamente con la puesta en práctica de nuestro Nuevo Plan de Pastoral, de tal manera que no se quede en letra muerta. Todos: Obispo, sacerdotes, religiosas, religiosos, comunidades y movimientos apostólicos, ministros y laicos en general debemos empeñarnos en hacer la tarea.

Poco a poco y en distintos momentos de la vida diocesana se socializará y dará a conocer lo que se refiere al Nuevo Plan. Esperamos contar con las participación de todos.
Finalmente en este inicio de año acojamos la invitación del Papa Francisco para que seamos auténticos constructores de paz. Que no falte en nuestras oraciones una plegaria especial por esta intención.
Señor que en nuestros propósitos para el año que comienza tengamos presente: 1. Cada día hacer algo para anunciar el Kerigma; 2. Ningún día sin dejar de orar por nuestra diócesis; 3. Ofrecer sacrificios y penitencias por el éxito de todas las tareas pastorales propuestas para nuestra Iglesia particular del Espinal.

Imploramos de corazón la intercesión de San José y Nuestra Señora del Rosario para que nuestro Padre celestial siga guiando los destinos de su Pueblo que peregrina en el Sur del departamento del Tolima. Una vez más: FELIZ AÑO!!!

+Mons. Orlando Roa Barbosa
Obispo de la diócesis del Espinal

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