Del editor al lector

EL OBJETIVO DE LA CUARESMA

En este mes de Febrero del año 2018 colocamos en las manos de los lectores la edición número 27 del periódico diocesano “LA MISERICORDIA”, con el objetivo de poner nuestro granito de arena en el anuncio del Evangelio a cada unAo de los fieles de las distintas parroquias que conforman la diócesis del Espinal, guiados por nuestro obispo Monseñor Orlando Roa Barbosa y acompañado de cada uno de sus párrocos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos comprometidos en la bella tarea de ser discípulos misioneros, para que el pueblo de Dios no se canse de alabar y bendecir a su creador.

Este mes está enmarcado por el Miércoles 14, día de la Santa Ceniza y con el cual comienza el tiempo cuaresmal, donde resuena la voz de la Iglesia haciendo un llamada a todos los fieles a postrarse de rodillas ante el Señor para pedirle que perdone y purifique sus pecados, con la certeza que el Señor tendrá misericordia, si se arrepiente de corazón, cuyo signo visible es acercándose con humildad, fe y confianza ante el sacerdote, para que éste lo asista en el sacramento de la reconciliación, cima y cumbre del perdón y de la sanación interior.

El llamado es para todos, creyentes e incrédulos, para que revestidos de “una buena conciencia”, entiendan que sólo en Cristo Jesús “Muerto y Resucitado” se encuentra la verdadera salvación.
Sin duda alguna, para poder acoger este llamado se necesita entrar en oración de conversión, de ayuno y penitencia, para poder vencer todas las tentaciones que el mundo, la carne y el demonio le brinda a cada instante de la vida, ya que sin la gracia de Dios es imposible salir a delante. El mismo Cristo nos dió ejemplo de retirarse al desierto a orar; así lo constata el Evangelio de San Marcos en su capítulo 1, de los versículos del 12 al 15, que Jesús, después de permanecer cuarenta días y cuarenta noches en el desierto, vence las tentaciones de Satanás, “los ángeles le servían” y con fuerza por toda Galilea, proclamaba la buena Nueva de Dios: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; Convertíos y creed en la Buena Nueva”. Estas mismas palabras de Jesús deben resonar en la conciencia de cada uno de nosotros en este tiempo de Cuaresma, “CONVERTÍOS Y CREED EN LA BUENA NUEVA”.

Para este tiempo es bueno preguntarnos: ¿Y CUÁL ES EL VERDADERO OBJETIVO DE LA CUAREMA?: y respondernos con tranquilidad. “El verdadero objetivo de la Cuaresma es, por encima de todo, preparar a los hombres para la celebración de la muerte y Resurrección de Cristo” y para ello hay que limpiar y purificar la mente y el corazón con la sangre derramada por Jesucristo (Heb 9:11-14). No tengamos miedo al ayuno y al arrepentimiento, porque sólo con ellos retornamos a la casa del Padre.

Que la presencia Maternal de María nos lleve a los brazos de Jesús.

Orlando Salazar Duque, Pbro. PhD

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