En Familia, demos gracias a Dios por los 60 años de creación, de nuestra Diócesis del Espinal.

Durante este tiempo Jubilar o de Año Santo concebido por su santidad el Papa Francisco a nuestra Diócesis de El Espinal con motivo de la celebración de sus 60 años de erección como diócesis; participamos de distintas actividades que resaltaron la alegría de cumplir 60 años recapitulando la vida en Cristo. En donde se reafirmó nuestro compromiso con la misma; y el haber participado de la Santa Misa de apertura nos llevó a reconocer la presencia de Dios en cada obra evangelizadora en estos años.
Es necesario enfatizar que al mirar atrás y ver los acontecimientos que han construido la historia de nuestra diócesis y los excelentísimos obispos y reverendos padres que han aportado a esta construcción dejando su huella, son motivación para nosotros los seminaristas de un futuro sacerdocio en donde también nosotros queremos dejar nuestra huella.

Entre las diferentes celebraciones que tuvimos en este tiempo de gracia y bendición, recuerdo muy particularmente la conferencia del 02 de octubre del año pasado que se titulaba ¿Por qué me quedo en la Iglesia Católica? dirigida por el doctor Fernando Casanova; a la cual asistieron un gran número de personas católicas y no católicas. Me sorprendió bastante el número de sacerdotes que allí también estuvieron y la misma presencia del Señor Obispo durante toda la conferencia, ha siendo de esta a su vez un excelente ambiente de unidad diocesana, muy oportuno en el contexto de los 60 años de nuestra diócesis.

Este Año Santo en nuestra Diócesis fue tan oportuno que coincidió con la celebración del Centenario de las Apariciones de la Santísima Virgen en Fátima, impregnado así este año Jubilar de un exquisito amor mariano mucho más allá de lo cotidiano y claro que tenía que ser así puesto que es nuestra Madre del cielo la patrona de la Diócesis. Es por eso que entre las celebraciones que se tuvieron en nuestra diócesis con motivo de los 60 años de erección; también se encuentran las diferentes peregrinaciones organizadas por varios párrocos con sus fieles a la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Flandes; hasta los mismos sacerdotes y nosotros los seminaristas peregrinamos para alcanzar la indulgencia plenaria en este Año Santo para nuestra diócesis.

Fue un año en donde la gracia de Dios, no ceso para nuestra diócesis y seminario, en donde experimentamos la alegría y la esperanza de ver a 3 hermanos nuestros, con los cuales compartimos, estudiamos y oramos, recibir de las manos de nuestro Señor Obispo la Ordenación Sacerdotal y todo esto nada más y nada menos que en el contexto de este Año Santo otorgado a nuestra Diócesis. ¡toda una bendición para nuestro pueblo!

Finalmente debo decir que el amor y sentido de pertenecía a nuestra diócesis se afianzo más entre cada uno de nosotros los seminaristas, pues al hacer memoria y repasar la historia de nuestra diócesis en estos 60 años, descubrimos el tesoro tan valioso de todos los esfuerzos realizados por aquellos ilustres y dedicados sacerdotes que han dado su vida a construir nuestra diócesis y que nos han puesto la meta muy alta para continuar escribiendo con la ayuda de Dios muchos más años de historia para nuestra Diócesis de El Espinal.

Un Año Santo en el cual Dios nunca dejó de sorprendernos.

Raúl Alexander Prieto Gómez
Seminarista de III de Teología

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