LA CUARESMA SIGNO DE VERDADERA VIDA EN EL ESPÍRITU

Ha iniciado la Cuaresma en el mundo Católico. Y empieza con un símbolo fuerte, la ceniza, y con textos exigentes de la Palabra de Dios, que nos piden ser auténticos, echar fuera la simulación, la hipocresía, el querer aparentar. Dios nos pide disciplina interior, intelectual y espiritual fundamentada en el corazón de cada persona.Por eso la cruz en la frente, es un signo que significa que somos conscientes de nuestro espíritu mas que nuestra carne. Porque la solución a nuestra vida no esta en el pasado ni en el pecado, esta en la pascua, en el futuro, en los días venideros, en la Semana Santa, la Semana Mayor. Dios no quiere que te quedes estancado, renegando o distraído.

Son 40 días como un solo miércoles, donde la libertad y la alegría hacen parte de nuestra acción de perdonar, quitar la soga a aquellos que te han rechazado, abusado, violentado, abandonado o humillado. En este tiempo, perdona a la persona que mas a lastimado tu vida.

Tener el signo de la cruz con ceniza en la frente también significa estar conectados con Dios y no permitimos la manipulación de nuestra mente racional y emocional, somos libres en Cristo y no permitimos la esclavitud de nuestras decisiones en este mundo manipulador y explotador que todo lo esta condicionando al consumo.
En este tiempo hay muchos hipócritas y falsos profetas que esclavizan las emociones de cada persona, con la confusión de la verdadera felicidad, con la panacea del placer momentáneo, aislando a cada persona de la realidad propia de la vida.

Jesús en este desierto de 40 días nos ha regalado unas practicas cuaresmales que son medicina que tranquilizan, que no permiten que se oscurezca la virtud de la caridad en nuestra vida por la angustia, desesperación, tristeza, miedo, etc; son la oración, la limosna y el ayuno. Las lecturas evangélicas de este tiempo exigen reconsiderar el ayuno. Sí de oración, de escucha de la Palabra de Dios, que nos viene por Jesús y… de seguirle. La oración nos ayuda a no ser hipócritas y no caer en el autoengaño, Dios nos pide una oración seria, acompañada del ayuno, que nos hace humildes, con abstinencia de carne; el ayuno es una practica fuerte y eficaz de la mística cristiana que nos ayuda al dominio de si mismos, alivia al hombre de toda maldad, le ayuda a conocer la voluntad de Dios, quita la violencia del corazón pues al debilitar el cuerpo, estas crucificando tu propia carne; la limosna impide la avaricia y la codicia del corazón de los hombres, el apego de las cosas materiales pues el hombre se muere y nada se lleva.
La expresión de esta cuaresma es quitarnos los disfraces, las mascaras, se simula lo que no se es y se disimula lo que se es. Momento de exhibición de la apariencia. La cuaresma quiere ir a lo hondo, donde está la verdad. Es necesaria una continua conversión a esa verdad. Verdad que vemos a la luz del misterio Pascual. Es tiempo de seriedad, no se puede “echar en saco roto la gracia de Dios”. Y la Cuaresma es “un tiempo de gracia”. Es necesario, pues, no perder el tiempo: tratar de vivir la Cuaresma desde el principio, día a día. Siempre con hondura. Dando sentido a lo que escuchamos, rezamos, celebramos. No permitas que suba la emoción y baje la inteligencia, es lo contrario, sube la inteligencia y baja la emoción, es el Espíritu Santo que nos lleva a la fe, la vida del alma.
No podemos pasar la cuaresma sin alusión al beato Angélico, Santo Tomas de Aquino, el patrono de los artistas, el que hizo brillar lo espiritual, sus pinceles.

Lisandro Andrés Cárdenas
Carrero. pbro
Gualanday. Tolima.

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