LA PASCUA CONTINUA ÉL NOS ENCUENTRA, NOS CONFRONTA, NOS TRANSFORMA Y NOS SIGUE REDIMIENDO

Tenga usted querido lector un buen día, hoy quiero hablarte de la Pascua como encuentro real con Cristo que encuentra, confronta, transforma y redime la vida de todo Cristiano Católico que la vive intensamente.

Hace pocos días participamos de la gran fiesta cristiana católica llamada Semana Mayor, y al escribir estas líneas vienen a mi memoria los relatos de mis abuelos “Matilde y Salvador” ellos, recuerdo, mientras hacían envueltos de maduro y preparaban lo del horneo propio de nuestra tierra para los días previos a la Santa Pascua nos sentábamos entre ocho y diez nietos a preguntar por qué hacían eso ellos antes de la Pascua, a lo que ellos contestaban es que en la Semana Mayor no se debe hacer nada porque ella es para adorar a Dios por su más grande milagro de amor y de salvación; tiempos aquellos los invito a que te sientes con tus abuelos y hables de ello.

Volviendo al punto, en esa semana gran cantidad de gente se congregó en las iglesias y participaron del Domingo de Ramos y allí éramos testigos de cómo Jesús el Hijo de Dios sube a Jerusalén y mucha gente lo recibe entre Hosannas y glorias es decir Jesús vino al encuentro, al encuentro con la salvación de muchos hombres; estando en Jerusalén .

Él confronta la realidad del pecado del pueblo (Mc11,15-18) y no solo ello sino que también confronta la realidad de la persona (Mt 26,21) para generar en ella una situación de necesidad de decisión, por un lado o se acerca se arrepiente y se salva (Pedro) o por el otro se aleja se pierde (Judas); pero Cristo siempre estuvo cercano dispuesto al amor, al encuentro aun en el peor de sus sufrimientos y así actualizamos desde el Jueves Santo la gran Pascua la Pasión, el viernes la muerte y el sábado amanecer el domingo la triunfante Resurrección de Jesús el Hijo de Dios.
Pero para los apóstoles todo pareció terminar e incluso muchos de sus seguidores huyeron; pero Él no quedó muerto, Él resucitó y continuó su obra salvadora, Él cambia, transforma la tristeza de los discípulos de Emaús en gozo (Lc 24,13-35) luego de que le reconocen y ven con claridad la gran obra redentora de Jesús Dios y Hombre en la humanidad. Y así Jesús Resucitado acompañó durante cincuenta días a sus discípulos.

Es por ello, querido hermano que hoy te quiero invitar a no dejar el Triduo Pascual en algo que solo pasa cada año durante una semana y ya no más, no querido hermano, la Semana Santa es algo mucho más grande, mucho más trascendente, mucho más Santa de lo que nosotros podemos comprender a tal punto que el mismo Jesús no solo resucitó y se fue sino que se quedó con sus discípulos durante cuarenta días y a los cincuenta descendió ya el Espíritu Santo; sino que esta celebración se extienda en tu vida, en tu familia y en tu diario vivir durante mucho tiempo más; pues es la experiencia de Cristo la que continua en medio de nosotros y quien no quiere tener cerca a Nuestro Señor Jesucristo, y no solo es sino que dejes que Él te confronte contigo mismo, con tus pecados, que Él trasforme tu vida, la haga más amena, más feliz, mas con ganas de vivir y así tu confrontada y trasformada te sientas verdaderamente redimida por Jesús, por su sangre, por su pasión que sufrió por causa de nuestros pecados y desobediencias.

Animo querido hermano que así como María creyó en Dios y lo demostró con un sí; así mismo tu qué crees en ÉL lo demuestres en tu vida con actuar, porque solo “el que persevere hasta el fin, ése será salvo” Mt 24,13.

William Useche Capera, Seminarista, Seminario Mayor La Providencia

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