Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena (Madre Laura)

Nuestra misión es anunciar y dar testimonio de la salvación traída por Jesús, entre los indígenas, destinatarios preferenciales de nuestra misión, entre los no cristianos y marginados, contribuyendo así al nacimiento y madurez de las comunidades eclesiales para que sean signo escatológico de la plenitud del Reino. Realizamos nuestra misión en comunión con el pueblo de Dios, con la Iglesia jerárquica, en actitud itinerante, a partir de la inserción en las culturas, respetando su identidad, iluminándolas y purificándolas con la Palabra de Dios, promoviendo el surgimiento de ministros laicos, acompañando las organizaciones que representan sus legítimos anhelos, para el crecimiento de las iglesias locales autóctonas, que enriquezcan la iglesia universal. Cuando trabajamos con comunidades no cristianas respetamos su credo religioso y buscamos compartir la experiencia interior respetando las diferencias, valorándolas y aprendiendo de ellas.

Actualmente hacemos presencia en: Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú Bolivia, Chile, Brasil, Panamá, Guatemala, Honduras, México, República Dominicana, Haití, Cuba, Zaire, Angola, Roma, Madrid, Costa Rica.

Nuestra acción pastoral cubre las siguientes áreas:

Pastoral Educativa
Pastoral Familiar.
Pastoral de la Tierra.
Pastoral de la Salud.
Pastoral Ministerial
Pastoral Catequética-Sacramental.
Pastoral de la Promoción de la mujer.
Pastoral juvenil.
Pastoral de Acompañamiento a Organizaciones Populares.
Pastoral de Emigrantes.
Pastoral de Comunidades cristianas.
Pastoral de acompañamiento a comunidades desplazadas.

Desde nuestra fundación tenemos una metodología peculiar de realizar nuestra labor pastoral: realizamos excursiones misioneras, centros móviles de misión, visitas domiciliarias, todo esto le da a nuestra misión una fisonomía especial, nuestro objetivo es ir hasta las comunidades, familias y personas, siendo cercanas a ellas, venciendo las distancias geográficas, culturales y humanas. Nuestro punto de partida en la labor misionera es el conocimiento de la realidad, la toma de conciencia de esa realidad, el análisis y juicio de esa realidad a la luz de la Palabra de Dios presente como semilla y fruto en todos los valores que constituyen una cultura.

La transformación de la realidad parte de compromisos, concretos y evaluables que cada grupo humano quiera asumir. No acompañamos lo que no es asumido por las comunidades o pueblos.
https://madrelaura.org

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