PASCUA DEL MESIAS CORDERO INMOLADO PARA LA VIDA DEL MUNDO (Lc. 12.15)

Ese es el gran título Pascua es el paso divino con el hombre y su alianza.
• De las Tinieblas a la Luz
• Del Pecado a la Gracia
• Es el Pacto de Sangre de Dios con la Humanidad
• Es el Llamado de Elección del Hombre con su Dios
• Es la liberación del pecador con su redentor

El Dios eterno desde su misma plenitud ve la necesidad de una alianza con su pueblo. (Gn. 6.14). La corrupción humana viene desde el mismo umbral de la creación. Ya desde el principio el hombre se siente igual a Dios y quieren competencia con este magnífico Hacedor: Hagamos una torre que llegue hasta el cielo. (Babel). Noé va hacer el salvador de un resto y Dios le ordena elaborar una inmensa arca para la salvación de la raza y de los animales y vendrá el gran diluvio universal para borrar las raíces del mal. Esta gran embarcación va hacer la señora del gran mar después del desastre del diluvio universal. Entre cielo y tierra va la protección divina hasta llegar a los montes de ARARAT (Gn 8.4), llegan así a la gran alianza sellada con el Arco Iris de la promesa divina de nunca más a destruir el género humano. Es la primera pascua del antiguo testamento de salvación (Gn 8.20).

Yahvé prepara la segunda pascua con Abram (Abraham) y lo llama de Ur de los Caldeos y pasan el rio Éufrates (Gn. 11.31) y le promete una descendencia numerosa como las arenas de las playas y estrellas de los cielos (Jos. 24.2 y Sal 66.6).

Es la segunda pascua entre el Dios de los ejércitos y el pueblo salvado. Los principales Mojones de la historia pascual se centran en: Noé-Sem e Isaac (Heredero de la promesa).
El nuevo pueblo de Abraham, Isaac y Jacob, pasara por múltiples cautividades (Esd. 6.19) y su Dios siempre lo defenderá.

La gran hambre que recorre todo el país de los hebreos, los obliga a peregrinar a Egipto donde se encuentra de virrey uno de los hijos menores de Israel (José). Su estadía durara unos cuatrocientos años hasta que los egipcios se sientan invadidos de los extranjeros y un faraón que no conocía de José (Ramsés) los esclavizo y surgió MOISÉS, llamado por el todo poderoso a liberar a su pueblo.

Las manifestaciones divinas llenan de asombro al pueblo egipcio hasta llegar a la muerte de los primogénitos de hombres y animales (Ex. 12.11 y siguientes).
Llega la famosa noche de la pascua. El santo y seña es más marcar por orden del Dios de las tormentas la pintura con sangre caliente en sus puertas y ventanas .
Ya no es el clamoreo de la muerte de los inocentes ordenada por Herodes en RAMA y en sus contornos. Ya no es Raquel la que llora, es el pueblo “omnipotente” de los egipcios y la gran pascua de liberación pasando a pie enjuto el mismo mar con todas sus pertenencias y animales. Viene el gran canto de liberación pascual ( Ex. 15.1 y siguientes). Es el gran himno pascual de una gran liberación.

Jesús de Nazaret como buen judío celebraba la pascua anual y en su evangelización con sus doce apóstoles (Lc 22.15).
El cordero egipcio primogénito de animal, de un año y perfecto entre los mismos animales se cambia por el gran cordero de Dios, primogénito de su padre, en toda su plenitud de 33 años, sin mancha y sin defecto para la vida del mundo (Lc. 12.15).
La sangre que señalaban las puertas de los hebreos se cambia por la sangre del hijo eterno de Dios como alimento.

La pascua de la tierra inaugurada en Egipto se convierte en la pascua celestial y eterna.
La iglesia católica y apostólica es la continuadora de la pascua.
El sacramento del Bautismo nos libera de la esclavitud del pecado, que nos viene como herencia de nuestros primeros padres. “El que no renazca de nuevo por el agua y el Espíritu Santo no puede entrar en el reino de los cielos” (Mc 1.8).
La confirmación de reavivar nuestra fe como soldado de cristo, para revivir su pascua de liberación. Este sacramento es el nuevo pentecostés para el joven que llega a este sacramento de iniciación. (Hch. 2.1).

La confesión de nuestros pecados nos trae la paz del hombre con su Dios y su descanso del alma (Mt 9.2).
La Eucaristía es el gran alimento para nuestra vida de pascua, del paso del pecado a la gracia y alimentados en la sangre del cordero. (Lc. 12.15)

El sacramento del matrimonio es la gran alianza entre el hombre y la mujer para continuar su camino en la serenidad del pasar la existencia unida al gran libertador. (Gn 2.24)
El amor humano se identifica con el amor divino (Cantar de los cantares).

El sacramento de la Unción de los enfermos nos fortalece en el viaje de estas moradas terrenales a las eternas. (Stg. 5.14)
El sacramento del Orden Sacerdotal en los grados del presbítero y del obispo configura sus personas como el remplazo de cristo en la tierra. (Sal. 110.4).

Sacerdote eterno según el rito de Melquisedec y del orden de Jesucristo. (Cfr. Sal. 110.4)

Necesito tus manos para seguir bendiciendo, necesito tu corazón para seguir amando, necesito tu cuerpo para seguir sufriendo, necesito tu voz para seguir predicando (Martin Descalzo. Cfr.).

Sus labios empapados en sangre redentora, a cuantas almas muestran, lo que han de hacer”. (Escrito Anónimo)

Se habla mucho de teología liberadora, pero la gran liberación esta en ser hijos auténticos de Dios y de las enseñanzas de la iglesia, centrada en la ley del amor para no caer en libertinaje: Ama y has lo que quieras (Agustino).

Ricaurte Guerra. Pbro

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