JESUCRISTO EL MAESTRO POR EXCELENCIA, A TRAVÉS DE LA PEDAGOGÍA DEL AMOR

Celebración día del maestro en la Institución Universitaria FUNDES. Espinal - Tolima

La Diócesis del Espinal Tolima es netamente rural, de ahí la importancia de un espacio físico y humano “escuela” que contribuya a la formación de nuestros campesinos y fieles que integran esta porción del pueblo de Dios.
La escuela es el escenario donde se lleva a cabo la práctica educativa; es decir, la enseñanza; en ella convergen los actores de la comunidad educativa, quienes tienen un papel importante dentro del proceso de la educación y formación de los niños, niñas, jóvenes y adolescentes. Para los padres de familia, los educadores y los educandos, la escuela es un espacio significativos dentro de las comunidades y, a la vez, se convierte en centro de las actividades en muchas localidades y veredas; pese a ello, cada uno de los que trabajan en ella, sus actores principales, docentes directivos, los estudiantes, los padres de familia tiene una visión de ella, particular de sus imaginarios.

Para los docentes, la escuela es un sitio donde el estudiante se transforma, a través de la educación, en un ser valioso para sí mismo y la sociedad y, en esto, el docente está muy acorde con la manera de Freire, que define la escuela, como el lugar donde se hacen amigos. No es una estructura mente material (edificios, salas, cuadros, programas, horarios, concepto). La escuela es, sobre todo, la persona humana. Gente que trabaja, que estudia, que se alegra, se conoce, se estima; convirtiéndose en una familia estudiantil que comparten las alegrías y las adversidades de cada contexto sociocultural y topográfico. Allí es donde se deja ver el componente formativo de la escuela, donde se adquieren valores, se aprende a relacionarse junto a otros y con los otros, allí el ser humano se prepara para aprender a convivir, primero en una sociedad en pequeño, para luego convivir en una sociedad global.

Así como en el campo se labora la tierra para que muchos productos de la canasta familiar lleguen a nuestra mesa, donde se comparte el pan material; de igual manera muchos docentes siguen arando, sembrando y cultivando en los niños y jóvenes valores que iluminan la vida de nuestra sociedad. Los valores como el estudio y el trabajo van de la mano, porque muchos niños, niñas y jóvenes, ayudan a sus padres en las parcelas a sembrar y recolectar la cosecha como una fuente de sustento económico. La visión de los padres de familia es que con el estudio y el trabajo sus hijos aprendan a ser honesto y aportar a la sociedad desde la riqueza humana y material de la zona rural.

Todo esto contribuye a la formación integral del ser humano en el sector rural. Se valora la dedicación de muchos docentes que siguen siendo formadores en la fe en poblaciones y veredas donde prestan su servicio como catequista, líderes cristianos católicos, que promueven los valores religiosos, por medio de la oración y la celebración de los sacramentos, especialmente la Eucaristía.
Jesucristo el Maestro por excelencia a través de la pedagogía del amor guie a nuestros docentes rurales para que sea constructores de verdad y promotores de valores religiosos en las Comunidades Educativas.

Mario Alberto Pradilla González. Pbro

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