“SON TIEMPOS SUAVES, FELICES, DIVERTIDOS, PERO TIEMPOS CORROMPIDOS”

Aparecida nos habla de cambio “EPOCAL”. Hay crisis en la humanidad, en la sociedad, en la economía, en el hombre, hay deshumanización, crisis al interior de la Iglesia: Son tiempos suaves, felices, divertidos, pero tiempos corrompidos.

La realidad humana está enfocada en una nueva arquitectura como normatividad cultural que destruye principios, moral, valores etc. ¿Qué nos permite pensar todo esto?: San Pablo nos habla de olor a muerte, la sociedad huele a muerte, quizás olemos a muerte: La muerte del Ser. Podemos sentir cansancio, angustia, sufrimientos, vaciedad, sin sentido, la vida desabrida, el ministerio sacerdotal desabrido, si la Sal se vuelve sosa…..Se nos ha apagado el primer amor(Apocalipsis). ¿No seremos muertos guiando muertos? O ¿ciegos guiando ciegos?

No viváis ya como viven los gentiles según la vaciedad de su mente, sumergidos sus pensamientos en las tinieblas, excluidos de la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos por la dureza de su cabeza.

Buscamos y buscamos y nada nos llena; cortamos con el sentido de la vida (Dios), para desembocar en un absurdo, en un vacío y en una apatía profunda (sin razones para vivir). El profeta denuncia cómo el pueblo camina con muletas. ¿Vamos a seguir caminando con muletas?. El señor endereza a los que se doblan, el señor nos presta sus muletas, el viene en nuestra ayuda, endulza nuestras amarguras. Que la palabra de Dios nos toque la vida, nos ponga en la verdad. Se adora a Dios desde la verdad de la vida.
Necesitamos un viajero que nos lleve al país de la luz, a fuera el tiempo es borrascoso, a fuera las nubes son veloces, afuera encontramos confusos enigmas. Se ha perdido la capacidad de asombro: La piel de nuestra sensibilidad se ha endurecido, no ahondamos en el misterio de la vida. ¿Qué dejaremos a las próximas generaciones?

Una nueva era en la cual seamos liberados de tanta superficialidad, apatía, egoísmo que degrada el alma y envenena las relaciones,
En muchas de nuestras sociedades, junto a la prosperidad material, se está expandiendo un desierto espiritual, un vacío interior, un miedo indefinido, un larvado sentido de desesperación. Cuántos de nuestros semejantes han cavado aljibes agrietados y vacíos en una búsqueda desesperada por el sentido de la vida.

Necesitamos profetas que nos oriente y ayude a leer los signos de los tiempos. Reafirmamos con el salmista (36,9) los que esperan en el Señor poseerán la tierra. Los malvados están vacíos y desaparecerán de la tierra, pero los sufridos y justos, poseerán la tierra prometida: Esta esperanza ilumina nuestro camino, a veces marcados por el peligro y las dificultades; la esperanza nos sostiene, nos fortalece y alegra; Aunque camine por cañadas oscura…..(salmo 23).

¿Qué es la esperanza?, ¿Signo de esperanza?, ¿signos contrarios a la esperanza? ¿Somos pesimistas u optimistas?..

Mira nuestra orfandad medico divino, mira nuestra pobreza, sabes bien nuestras dolencias, conoce nuestra historia herida, no tardes piadoso samaritano, estamos despojados, heridos de muerte, ven con tus medicinas, con tus vendas. Acerquémonos a Jesucristo, para quedar perfumados con el olor de Dios.

Juan José Porras Zuluaga. Pbro.

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