EL MATRIMONIO CATÓLICO SIGUE VIGENTE, ¡CASATE!

Matrimonio en la parroquia Divino Niño Jesús. Flandes - Tolima

El matrimonio es una institución natural, que se da entre el hombre y la mujer, reconocida por los diversos organismos, llámese Estado, Iglesia, etc. Es un contrato, en el que se exige el compromiso, el acuerdo de voluntades de dos personas adultas que conforman una familia, capaces de comprometerse y cumplir sus compromisos. El matrimonio por el bien de los cónyuges y de los hijos, exige permanencia vitalicia, exige además que, los esposos compartan el techo, el lecho y la mesa de tal manera que puedan con ello garantizar su bienestar y la educación de sus hijos.

La Iglesia sobre el matrimonio en el canon 1055 determina que es “La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados”. Por tanto, entre bautizados, no puede haber contrato matrimonial válido que no sea por eso mismo sacramento.

En el canon 1056 define que “las propiedades esenciales del matrimonio son la unidad y la indisolubilidad, que en el matrimonio cristiano alcanzan una particular firmeza por razón del sacramento”. Continua en el canon 1057, diciendo que el matrimonio lo produce el consentimiento de las partes legítimamente manifestado entre personas jurídicamente hábiles, consentimiento que ningún poder humano puede suplir. El consentimiento matrimonial es el acto de la voluntad, por el cual el varón y la mujer se entregan y aceptan mutuamente en alianza irrevocable para constituir el matrimonio. Y según el canon 1058 Pueden contraer matrimonio todos aquellos a quienes el derecho no se lo prohíbe.

El catecismo católico en el numeral 1602 nos recuerda que La sagrada Escritura se abre con el relato de la creación del hombre y de la mujer a imagen y semejanza de Dios (Gn 1,26- 27) y se cierra con la visión de las “bodas del Cordero” (Ap 19,9; cf. Ap 19, 7). De un extremo a otro la Escritura habla del matrimonio y de su “misterio”, de su institución y del sentido que Dios le dio, de su origen y de su fin, de sus realizaciones diversas a lo largo de la historia de la salvación, de sus dificultades nacidas del pecado y de su renovación “en el Señor” (1 Co 7,39) todo ello en la perspectiva de la Nueva Alianza de Cristo y de la Iglesia (cf Ef 5,31-32).

El matrimonio es una institución humana que Dios bendice, y que conlleva no solo romanticismo sino sacrificio, lucha, entrega, dedicación, paciencia, conlleva derechos y obligaciones. No puede ser reducido a un simple contrato, pues es una comunidad de vida y amor.

El matrimonio civil es el que se contrae ante la autoridad civil. Este matrimonio no es válido para los católicos, porque si bien es contrato y tiene garantías ante el estado, para reclamar derechos, no es un sacramento y la iglesia enseña que el único matrimonio válido entre bautizados es el sacramental. Los católicos casados únicamente por lo civil, deben casarse por la Iglesia.

El Estado reconoce plenos efectos civiles al matrimonio celebrado conforme las normas del matrimonio católico, pero para que este reconocimiento sea efectivo la autoridad eclesiástica competente debe dar copia auténtica del acta correspondiente al funcionario del Estado, quien deberá inscribir en el registro civil (Ley 25 de 1992). Todo lo del registro es para efectos probatorios. En Colombia se reconocen plenos efectos civiles a los matrimonios religiosos de acuerdo con la ley 133 del 94.

El registro del matrimonio, el cual se hace ante una notaría del círculo en el que se realizó el matrimonio o en la Registraduría del Estado Civil, este registro lo puede hacer cualquier persona incluso ajena a los cónyuges, con copia del acta y su cédula de ciudadanía. Algunos se preguntan: ¿Qué sucede si el matrimonio católico no se registró?. La respuesta es nada, no pasa nada, lo puede registrar cualquiera, y el matrimonio es perfectamente válido, la sociedad conyugal nace, los hijos serán legítimos o ilegitimados, y los efectos de ley se mantienen.

¿Para qué se necesita el Registro Civil de Matrimonio en Colombia?

El Registro Civil de Matrimonio es la única prueba legal de la existencia de una unión conyugal sea civil o religiosa. Este documento es indispensable para adelantar, entre otros, procesos tales como:

Sucesiones.
Sustitución de pensión.
Divorcios.
Cesación de los efectos civiles del matrimonio.
Solicitar cualquier auxilio o beneficio al que tenga derecho el cónyuge.

De otra parte, algunos piensan que el Papa Francisco autorizó divorciar a los que ya rompieron sus relaciones matrimoniales, y eso no es cierto, la idea es mantener unida la familia, bendecirlas y acompañarlas en la solución de sus problemas. El PAPA ha insistido en que esos matrimonios que han durado poco y que se rompieron porque no hubo ambiente de familia, se mire si al momento de celebrarlos cumplieron con los requisitos mínimos para que fueran sacramento y no una simulación o algo que carecía de forma o sencillamente no tenía las garantías para ser un matrimonio como lo pide la Iglesia, porque los contrayentes eran incapaces de comprometerse válidamente.

Cualquier persona que su situación familiar y de matrimonio no le funcionó, puede acercarse a su Párroco, y este le debe orientar a donde ir a someter a consideración si su matrimonio fue verdadero o no, a que se lo declaren nulo si no cumplió las normas del derecho canónico. Debe ser humilde también para aceptar que le nieguen la declaratoria de nulidad matrimonial en caso de no haber razones para concederla.

Antonio Devia Méndez. Pbro.
Vicario Judicial

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