Editorial

Monseñor Orlando Roa en la celebración del Miércoles de Ceniza en la parroquia nuestra Señora del Rosario, La Catedral. Espinal -Tolima

El seis de marzo se inicia la cuaresma. Tiempo propicio para detenernos a reflexionar y meditar seriamente en nuestra vida cristiana y de manera particular en nuestro camino de conversión. Desde el principio la invitación es clara y contundente: “Conviértete y cree en el Evangelio” (Mc 1,15). Esa es una de las expresiones utilizadas cuando nos imponen la ceniza.

Les invito a acercarse a recibir este sacramental en actitud de piedad, respeto y oración. Es decir, mi llamada es para que el miércoles de ceniza busquemos el signo libre de cualquier agüero, superstición o cosa por el estilo. Todo bautizado está llamado para que se le imponga la ceniza de tal manera que asuma el itinerario cuaresmal en actitud penitencial.

Cuaresma es tiempo de preparación para celebrar la pasión, muerte y resurrección del Señor. Empieza con el miércoles de ceniza y termina el jueves santo, cuando se inicia el bien llamado Triduo pascual.

Vale recordar que la ceniza se obtiene con la incineración de los ramos bendecidos en el Domingo de Ramos del año pasado. También se recomienda que al marcar al fiel cristiano con la cruz se acompañe con las palabras “Polvo eres y al polvo volverás” del Génesis (3,19) con el propósito de recordar a la persona su fragilidad y mortalidad.

No sobra recordar que el miércoles de Ceniza y el viernes Santo son días de ayuno y abstinencia. Solamente se toma una única comida al día y tampoco se puede comer carne. El ayuno es obligatorio, siempre conforme a las instrucciones de la Iglesia, para los mayores de 18 años y menores de 60. La abstinencia de comer carne es desde los 14 años, y se practica todos los viernes de cuaresma.

Tres elementos son importantes para tener presentes, de manera especial en este tiempo litúrgico: ayuno, oración y limosna. En cada parroquia se promueven acciones que faciliten a la comunidad estas prácticas. Ya el Papa Francisco ha propuesto desde años anteriores las 24 HORAS PARA EL SEÑOR, y en esta ocasión la invitación es para que se hagan del 29 al 30 de marzo, con una jornada de Adoración y confesión. En nuestra diócesis del Espinal los sacerdotes se han puesto de acuerdo para apoyar estas jornadas según la programación de la Vicaría foránea; por lo tanto, van dando la información a su comunidad de manera oportuna para facilitar que los feligreses se acerquen al sacramento de la confesión.

También en este tiempo de cuaresma se hace en toda parroquia la Comunicación Cristiana de Bienes, como medio para compartir con nuestros hermanos más necesitados, especialmente cuando haya tragedias y catástrofes, provocadas por alteración de la naturaleza, esperamos sean generosos en la colaboración y apoyo que se dé a esta colecta en todas parroquias. Otra ocasión importante para dar la limosna es en la colecta del Viernes Santo, en el momento de la adoración a la Santa Cruz, porque lo recogido será enviado para apoyar el sostenimiento de los lugares Santos en Jerusalén y Tierra Santa.

Vivamos de la mejor manera posible este tiempo de cuaresma, como ya está dicho, en espíritu de oración, meditación, sacrificio, ayuno, limosna y moderación. Aceptemos en actitud humilde la llamada a la conversión y acerquémonos al sacramento de la confesión.
“Reconcíliate con Dios: ahora es tiempo favorable”.

+Mons. Orlando Roa Barbosa
Obispo de la diócesis del Espinal

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*