EL SENTIDO DE PERTENENCIA POR NUESTRA DIÓCESIS

Hnas de la Congregación de Jesús Misioneros de Santa María Madre de Dios y Monseñor Orlando Roa Barbosa

Al hablar del sentido de pertenencia, debemos hacer una abstracción de lo que esto significa. Por lo tanto, al adherir la palabra se destaca una hermosa reflexión en torno a la familia, dando identidad e instalándonos en la realidad. Nos da identidad a través de nuestro nombre y al conectarnos con nuestras raíces, con la historia de nuestros padres, abuelos y antepasados, con los lugares en donde ellos vivieron y los oficios que desempeñaron. Y nos instala gradualmente, enseñándonos a movernos dentro de todos los espacios que habitamos, con sus cosas buenas y malas, mostrándonos lo bello y también lo desagradable.

Muy conectado a lo anterior aparece el valor de “pertenencia”, que apunta a un tipo de amor y respeto, cuidado, por los que lo reconocemos como importante para nuestra identidad. ¿Por qué es un valor? Porque es un hábito que se aprende y se imita y que al ejercitarlo, repetirlo y vivirlo se transforma en algo valioso para nuestro carácter y para nuestro entorno; enriqueciendo nuestra convivencia y mejorando la vida social.

Precisamente, es un valor, lo que hemos tratado de construir en la diócesis, en donde se conforma una identidad profunda que nos hace familia. Han pasado diversos momentos de festividad que han hecho que recapitulemos la historia de nuestra Iglesia diocesana, y por supuesto, es ahí donde se crece en un gran sentido de pertenencia en las diferentes realidades.

Cuando hablamos de diócesis, hacemos referencia a una Iglesia particular, definida por el Código de Derecho Canónico, como la porción del pueblo de Dios, circunscrita territorialmente, y cuyo cuidado pastoral es encomendado a un obispo (C.I.C. 369). De esta manera son muchos los motivos que nos deben animar a cultivar lo que contiene nuestra Iglesia, ya que se tiende a la superficialidad, al sin sentido y al irrespeto por lo sagrado; debido a esto, es necesario, reconstruir dentro de nosotros aquella convicción de fe que ha caracterizado al cristianismo desde su inicio.

El sentido de la Iglesia, es parte esencial de nuestra pertenencia a Cristo.

Aquí tiene su raíz la acogida del magisterio de la Iglesia y el esfuerzo de conformar nuestra vida a sus enseñanzas, pero también una actitud que abarca la esfera de los sentimientos y que se traduce espontáneamente en el afecto por aquellos que son padres y hermanos nuestros en la fe.
En la diócesis han pasado cinco Señores Obispos, los cuales han dejado su legado, su testimonio y han motivado esta gran obra evangelizadora. También han pasado muchos sacerdotes que con su ejemplo de vida han hecho de nuestra diócesis un privilegio. En estos momentos contamos con la presencia de nuestro Obispo Orlando Roa Barbosa, quién ha motivado, como los demás Señores Obispos, al sentido de pertenencia por esta Iglesia particular, enfatizando en las parroquias el amor por la evangelización y el celo pastoral; por ende esto ha requerido grandes esfuerzos para sostener y hacer nuevo el mensaje del Señor.

Por otro lado, quiero hacer referencia al corazón de nuestra diócesis, el seminario mayor la providencia, en donde este año celebraremos nuestras bodas de plata, es decir, 25 años formando sacerdotes para tiempos nuevos. De igual modo, es para nosotros los seminaristas una alegría festejar este gran sueño, puesto que, hemos sido testigos de la ordenación presbiteral y diaconal de los que algún día compartieron el seminario y hoy hacen parte del presbiterado.

Motivo por el cual, se hace oportuno en esta ocasión, elevar nuestras oraciones al dueño de la mies, para que siga enviando obreros a su grey (Cfr. S. Mateo 9,38), y de manera particular, a esta porción del sur oriente del Tolima. En este mismo sentido, quiero invitar para que nos unamos como pueblo de Dios a apoyar estos jóvenes que siguen su formación y a cada uno de los que hoy en día se encuentran haciendo parte de los pastores de esta grey.

Finalmente, agradezco a Dios por la oportunidad de formarme como futuro sacerdote, en esta Iglesia particular, quién ha depositado en mí la confianza de seguir anunciando la buena nueva y me ha hecho tomar conciencia de mi propio sentido de pertenencia por esta querida porción del pueblo de Dios: La Diócesis de El Espinal.

Fernando José Bermúdez Rojas
Seminarista De IV Teología

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