LAS FASES DEL PROCESO DE NULIDAD MATRIMONIAL

Ante la ruptura de algunos de los matrimonios sacramentales, es decir los que se celebraron en la Iglesia, y habiendo escuchado al Santo Padre sobre la necesidad de mirar si estos fueron válidos o por el contrario fueron nulos, muchos se animan a exponer su situación buscando quedar libres para poder contraer nuevas nupcias y poder acceder a los sacramentos de manera especial la confesión y la Comunión.

Sin embargo, es bueno tener en cuenta que, la Iglesia parte de la presunción de la validez del matrimonio celebrado y, por tanto, no basta querer quedar libre, sino que debe probar que no hubo matrimonio, pues se trata de una declaratoria de nulidad, no de un divorcio. Muchos de los procesos culminan con la declaratoria de nulidad, bien sea por defecto de forma (no cumplir los requisitos), por falta de consentimiento, o porque había impedimentos. En algunos procesos no se reúne la certeza moral y jurídica para declarar la nulidad y por tanto, aunque no funciones sigue en pie el vinculo sacramental, pues dice el precepto “no separe el hombre lo que Dios ha unido”.

Quien quiera pedir la nulidad debe tener en cuenta que para esto se adelanta un proceso, que puede ser breve cuando es muy evidente la nulidad o seguir la vía ordinaria con las siguientes fases:

a) Elaboración de la demanda.

En el Tribunal Eclesiástico para la Diócesis del Espinal, se ofrece asesoría para redactar la demanda de acuerdo con las normas canónicas. Se empieza pidiendo una cita al 2390260 para ser escuchado y mirar si hay alguna posibilidad de adelantar un proceso. Uno de los jueces o de los ministros del Tribunal le orientan sobre como hacerlo o le redacta la demanda con la información que le entregue el interesado.

Generalmente se le anexan documentos como los siguientes: Partida original de matrimonio máximo con máximo tres meses de expedida, Registro civil de matrimonio preferiblemente con nota marginal de divorcio si este ya ocurrió. Con máximo tres meses de vigencia, Partida original de bautismo de los contrayentes con nota marginal de matrimonio – máximo con tres meses de expedida. Partidas originales de bautismo de los hijos o registros civiles de nacimiento. Otros documentos que podría ser útiles durante el proceso: certificados médicos, y otros documentos que considere importantes para presentar al proceso, referencias psicológicas, etc. Además, se anexa la lista de testigos al menos 3.

b) La fase introductoria. Cánones 1501 al 1516. Se recibe la demanda.

Teniendo el escrito de demanda con sus anexos, se presenta en la secretaría del Tribunal, y el Presidente del Tribunal luego de verificar que esta cumple con los requisitos exigidos por el Derecho Canónico y el Reglamento, emite decreto de aceptación o rechazo de la demanda, nombra los jueves y servidores que llevarán a cabo el proceso, establece con las partes el decreto de la duda que se va a resolver, como también fija la ofrenda que deben aportar por el servicio que se le va a prestar, esto de acuerdo a las posibilidades de cada persona.

c) Fase instructora, cánones 1530 al 1599. Se recogen las pruebas.

La instrucción es el periodo de tiempo generalmente entre 3 meses y máximo un año, en el que se busca la verdad, practicando las pruebas propuestas por las partes o las que de oficio considere necesarias de oficio el Tribunal. Una vez recaudadas las pruebas, el presidente encargado de la investigación decreta que se publiquen las actas.

d) Fase discusoria, cánones 1601 al 1606. Se decreta el cierre y se presentan argumentos.

Habiendo ya sido publicadas la Actas del Proceso, se escucha los alegatos de las partes si los hay, y posteriormente se decreta el cierre de la investigación para decidir sobre la causa.

e) Fase resolutiva o decisoria, cánones 1607 al 1618.

Conforme al derecho y al proceso, habiendo reunido la certeza moral y jurídica los jueces deciden si declaran o no nulo el matrimonio demandado. Quienes interponen una causa deben estar preparados para encontrar la verdad y a veces por más que quieran que se les digan que están libres para contraer nuevas nupcias, la realidad es otra.

Elaboración de la sentencia, decreto ejecutorio y sentencia a las partes.

Generalmente el encargado de escribir la sentencia, después de haber decidido conforme al proceso, es el presidente del turno o el presidente del Tribunal o el Vicario Judicial, y esta debe ser aprobada y firmada por los jueces que intervinieron en el proceso.
La sentencia puede ser impugnada, o se puede proponer que se anule, sin que se anule el proceso, en ese caso se corrige si es necesario. Obviamente este es un procedimiento ajustado al Derecho.

Después de entrar en vigencia la sentencia, ésta se notifica a las partes, a las parroquias de bautismo de las partes, la parroquia donde se casaron para anular la Partida de Matrimonio y a la Registraduría para anular el Registro Civil de Matrimonio si este aun esta vigente.

Basta una sola sentencia.

En otro tiempo, la sentencia de nulidad matrimonial era ejecutiva después de haber logrado la sentencia confirmatoria por parte del Tribunal de Apelaciones o de la Rota Romana cuando esta llegaba hasta allá. Hoy no es necesario, sin embargo, cuando alguien crea que la decisión puede ser otra, la puede apelar porque sigue siendo un derecho apelar.

Antonio Devia Mendez. Pbro
Vicario Judicial del Espinal.

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