26 de mayo VI domingo de Pascua

HECHOS 15:1-2,22-29:

Al mirar con ojos de fe, el tema de la circuncisión entre los gentiles y Pablo y Bernabé, sólo nos queda contemplar la acción Divina del Espíritu Santo en la Iglesia, con la prudencia, sensatez y criterio que los apóstoles reunidos trataron tan álgido tema. La iglesia en pleno decidió: “hemos decidido de común acuerdo elegir algunos hombres y enviarlos donde vosotros, juntamente con nuestros queridos Bernabé y Pablo, que son hombres que han entregado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. Enviamos, pues, a Judas y Silas, quienes os expondrán esto mismo de viva voz: Que hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros no imponeros más cargas que éstas indispensables: abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de la sangre, de los animales estrangulados y de la impureza. Haréis bien en guardaros de estas cosas. Adiós “.

La invitación es a seguir su ejemplo. Cada vez que surjan dudas de fe, en una persona o comunidad, lo más correcto y sensato, de acuerdo con el evangelio, es acudir a la Santa Iglesia católica, en cabeza del obispo, para que sea él, el que despeje cualquier duda e inquietud y así, siguiendo sus normas y orientaciones, agrademos a Dios.

SALMO 67:

El tener a Cristo en el corazón, permitirá que de nuestros labios broten freses de bendición, de perdón, de justicia y de equidad. Es lo que deja ver el Salmo cuando dice: “Dios nos bendiga, su rostro haga brillar sobre nosotros, para que se conozcan en la tierra tus caminos, tu salvación entre todas las naciones. Alégrense y exulten las gentes, pues tú juzgas al mundo con justicia, con equidad juzgas a los pueblos, y a las gentes en la tierra gobiernas. Te den, oh Dios, gracias los pueblos, todos los pueblos te den gracias. Dios nos bendiga, y teman ante él todos los confines de la tierra”.

APOCALIPSIS 21:10-14,22-23:

El apóstol Pablo habla de morada terrenal y morada celestial, conceptos que tenemos claros porque lo hemos aprendido de nuestros padres y catequistas y con el desarrollo de nuestra inteligencia trascendental nos ha ayudado a tener un conocimiento más claro del significado de morada terrenal y morada celestial, lo que nos lleva a buscar y conquistar, por encima de todo, la morada celestial. Seguramente esa misma claridad la tiene Juna cuando nos habla de la ciudad Santa en el libro del Apocalipsis: “Me trasladó en espíritu a un monte grande y alto y me mostró la Ciudad Santa de Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, y tenía la gloria de Dios. Su resplandor era como el de una piedra muy preciosa, como jaspe cristalino. Pero no vi Santuario alguno en ella; porque el Señor, el Dios Todopoderoso, y el Cordero, es su Santuario. La ciudad no necesita ni de sol ni de luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero.

Ante un mundo tan materialista, se hace necesario hacer violencia interior, para no vernos sumergidos en él, sino apartados del mundo, para poder contemplar la corona y gloria que le espera a todo aquel, que con sabiduría y sensatez sabe elegir el camino de Cristo, porque sólo él nos lleva a la salvación.

EVANGELIO DE SAN JUAN 14:23-29:

El amor a Cristo es la base de todo y es el que nos permite guardar la palabra y recibir el amor del Padre. Así nos lo deja ver el evangelio de hoy: “Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que escucháis no es mía, sino del Padre que me ha enviado. Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho. Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde.

Vale la pena amar con todo el corazón, con todo nuestro ser, con toda el alma y con todo nuestro cuerpo a Cristo el Señor, ya que de él viene todo, la vida, el amor, el espíritu Santo, las bendiciones y, sobre todo, la vida eterna.

José Orlando Salazar Duque. Pbro. Ph.D

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