Editorial

LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA ESTRELLA DE EVANGELIZACIÓN

En los últimos años hemos llamado, con especial propiedad, a la Santísima Virgen María ESTRELLA DE EVANGELIZACIÓN. Qué título tan apropiado para ella que ha sido nuestro modelo, guía y la primera evangelizadora de la historia.

Recordemos que después del anuncio del Arcángel Gabriel, ella salió con prontitud a la casa de su prima Isabel. Indudablemente quería ayudarle, quería servirle, y también quería anunciarle el Evangelio. Fue a anunciar que el Mesías tan esperado por la humanidad había llegado.
En nuestra Diócesis del Espinal siempre hemos contado con la cercanía de la siempre Virgen María, a lo largo de casi sesenta y tres años de historia. De eso estamos seguros, el testimonio lo tenemos en dos santuarios Marianos: uno en Nuestra Señora del Carmen de Apicalá y otro, de La Virgen de la Candelaria y del Amparo en Purificación. Además que ella, en su advocación de Nuestra Señora del Rosario, es la Patrona de nuestra Iglesia particular y un buen número de nuestras parroquias están bajo el patrocinio de la Santísima Virgen María.
Nos estábamos demorando para declarar un AÑO MARIANO, en el contexto de los desafíos que la Nueva Evangelización plantea a la Iglesia. Todos sabemos que, según nuestro Plan de pastoral, vamos caminando en etapa Kerigmática; hecho que no excluye que en nuestras tareas y acciones pastorales dediquemos espacios significativos para incrementar nuestra devoción mariana.

El padre Orlando Salazar, delegado del señor Obispo para impulsar la ejecución del Año Mariano en la Diócesis del Espinal, junto con el Consejo de Pastoral, ha propuesto que cada mes del año 2020 tenga un motivo especial de reflexión en torno a la Santísima Virgen María.
En febrero se ha pedido que consideremos a nuestra Madre común como oyente de la Palabra. Ella estuvo siempre dispuesta a escuchar la Palabra de Dios para responder a sus requerimientos con prontitud, sin condiciones, llena de atención y respuesta generosa. Ese es el ejemplo que estamos invitados a considerar en nuestras meditaciones marianas durante el presente mes.

Pido el favor a todos los agentes pastorales en nuestra Iglesia Diocesana, no dejar de promover la creación de grupos marianos que tengan significativa incidencia en la vida pastoral de las parroquias. Ese será otro motivo importante en la evaluación que se haga al terminar el presente año.
Que la siempre Virgen María nos cobije con su manto; nos libre y nos proteja de todo mal y peligro. El Señor nos bendiga a todos.

+Mons. Orlando Roa Barbosa
Obispo de la diócesis del Espinal

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