Del Editor al lector

AQUÍ ESTOY, MANDAME”.
(ISA 6,8)


El Excelentísimo Arzobispo, Monseñor Orlando Roa Barbosa.
Una vez más, en su corazón siempre dispuesto a hacer la voluntad del Señor, le responde: “Aquí estoy, mándame” (Isaias 6,8), y no es la primera vez que lo hace, sino siempre que ha sido llamado a prestar un nuevo servicio de salvación, dentro de las comunidades parroquiales, desde el mismo momento en que dio ese sí a su vocación y que fue ordenado sacerdote e incardinado para el presbiterio de la Arquidiócesis de Ibagué, donde luego fue elegido dentro de su presbiterio y nombrado Obispo auxiliar por el Papa Francisco, respondiendo con prontitud, “Aquí estoy, mándame”, dando ese sí sin límites ni reservas y entregando su vida en cuerpo y alma al pueblo de Dios. Pero más adelante, Dios fija su mirada en él y lo llama a pastorear esta porción del rebaño, como es la diócesis del Espinal Tolima, y sin dudarlo, nuevamente da ese sí generoso, respondiendo con prontitud, “Aquí estoy, mándame”, donde se ganó el cariño y simpatía de todos, por su entrega, disponibilidad, generosidad y caridad entre otras, por no seguir mencionando sus innumerables virtudes espirituales, morales, intelectuales y sacerdotales que lo caracterizan. Dios se fija nueva mente en él y lo llama a servir como Arzobispo en la arquidiócesis de Ibagué, y a tan sublime llamada, en su corazón humilde y sincero, a los pies de la Santísima Virgen María, le responde nuevamente: “Aquí estoy, mándame”, porque su lema es: Donde Dios me llama a servir, y haya un alma necesitada, allí estaré para ser luz y esperanza de Salvación.
Las palabras del Papa Emérito Benedicto XVI, son muy elocuentes, dicientes y fáciles de entender en la figura sacerdotal del Nuevo Arzobispo Monseñor Orlando Roa Barbosa cuando dice: “El sacerdote está enfrente al Señor”, es decir, abandonados totalmente en Dios; el Papa recuerda que, como dice el Deuteronomio, los sacerdotes de la antigua alianza no recibían porción alguna de herencia, y vivían “de Dios y para Dios”, permaneciendo constantemente a su disposición, totalmente orientados a Él y ocupados de las cosas de Dios; al mismo tiempo el Papa recuerda otro significado del ser sacerdote: es aquel que está “de pie”, como el centinela que vigila; él, por una parte, está siempre atento a recoger los signos que Dios envía y, por otra, a las exigencias de su pueblo que camina por la senda de la Salvación”.


Sin duda alguna, el nuevo Arzobispo, Monseñor Orlando Roa Barbosa, está guiado y protegido por la Santísima Virgen María, Madre Sacerdotal. No son coincidencias las tres fechas de mayo, mes de María, ni sus tres nombramientos, del Papa Francisco, son regalos de la virgen María, en respuesta y a su entrega y disponibilidad a su Hijo, Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. El 12 de mayo de 2012, fue nombrado Obispo Auxiliar de Ibagué, el 30 de mayo de 2015, fue designado Obispo de Espinal y el 29 de Mayo designado por el Papa Francisco, Arzobispo de Ibagué.


Que bajo el amparo de la Virgen María, y la gracia de la Santísima Trinidad, en su nueva sede Episcopal, Monseñor Orlando Roa Barbosa, como arzobispo de la Arquidiócesis de Ibagué, siga siendo bendecido junto a su nuevo presbiterio y a cada uno de sus fieles existentes en la nueva porción del pueblo de Dios, confiado por Dios y la Iglesia a su pastoreo.
Orlando Salazar Duque. Pbro. PhD.

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