UN CAMINO SINODAL EN LA IGLESIA ALEMANA

Cuando el Papa Francisco expresa “camino sinodal” pretende mencionar un camino espiritual de conversión en la Iglesia alemana. Para entender este itinerario , hay un principio básico que estructura todo el pensamiento del Papa sobre la Iglesia: el Papa Francisco vive, piensa y promueve una Iglesia desde la misión y para la misión.


No obstante, la Iglesia católica en Alemania aspira tener algunas renovaciones en las que el Papa deja claro que es consciente de la dramática situación de la Iglesia en este territorio y ofrece su apoyo a la reflexión sobre este tema. En Alemania, país que en su día vio nacer la Reforma de Martín Lutero, las intenciones de renovación germanas parece generar dudas. Sobre todo, porque el “Camino sinodal” trata de abordar temas como el poder, la moral sexual, el estilo de vida sacerdotal y el papel de las mujeres en la Iglesia. Estos asuntos han hecho que en la Iglesia Universal esté prestando atención al proceso de debates de la Iglesia en Alemania.


Por su parte, el Santo Padre Francisco ofrece su apoyo al camino sinodal de la Iglesia en éste territorio con una Carta, publicada el 29 junio del 2019, en la que expresa su aprecio por la Iglesia en esta nación, exhortándola a no caminar sola y subrayando la centralidad del Espíritu Santo en la renovación eclesial. El Papa observa que la evangelización así vivida es una táctica de reposicionamiento de la Iglesia en el mundo de hoy, no es un “retoque” que adapte a la Iglesia al espíritu de los tiempos, haciéndola perder su originalidad y su misión profética. Y añade: “Caminemos juntos por el camino, como cuerpo apostólico, y escuchémonos unos a otros bajo la guía del Espíritu Santo, aunque no pensemos de la misma manera”.


Con referencia a lo que significa la grandeza de la Iglesia, el cardenal Gerhard Müller “prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe”, expresa que la Iglesia se edifica por ser católica y no alemana. Subraya que en la profesión de fe no aparece la Iglesia alemana. La Iglesia es una, santa, católica y apostólica. Ella continúa la tarea y el envío del Hijo por parte del Padre a la misión de unir la multiplicidad de los pueblos en la comunión de la misma fe, de la misma esperanza y de una caridad dispuesta al sacrificio.


Conviene subrayar, que los obispos de Alemania lo que debaten en el camino sinodal es todo lo que gira en torno al poder y su cesión a los funcionarios laicos, a la “bendición” de las parejas del mismo sexo, a la negación herética de una verdad de fe como la diferencia fundamental entre el sacerdocio sacramental y el sacerdocio bautismal. Todo esto parece confirmar, que el objetivo no es otro que la mundanización total de la Iglesia; y más exactamente opuesto a la “desmundanización de la Iglesia” que el Papa tanto ha tomado; es ahí dónde la Iglesia alemana está gestionada, como expresa el cardenal Müller: por funcionarios que la administran como si fuera un organismo de beneficencia, cuyo corazón no es alcanzado por la fe.


En efecto, se debe tener claro como cristianos católicos lo que la doctrina de la Iglesia enseña y no entrar en confusión por el pesamiento u opiniones de algunos ministros consagrados en la Iglesia Alemana; además se debe brindar el apoyo al Santo Padre para que por medio del camino sinodal se siga resaltando que la Iglesia de Cristo es una, y es Iglesia en la medida en que es una. “El Hijo de Dios se encarnó y dió su vida en la Cruz precisamente para eso, para reunir en uno a todos los hijos de Dios, que están dispersos” (Jn. 11,52).


Cabe destacar, las grandes fortalezas de la Iglesia en Alemania. El Papa comienza la carta titulada “caminen juntos movidos por el Espíritu” subrayando dos de las grandes fortalezas y características de este territorio: “las comunidades católicas en su diversidad y pluralidad” y el “camino ecuménico emprendido”: es una Iglesia de mano extendida.


De forma similar, en este camino sinodal no se puede desconocer las diferentes ayudas que han hecho y que continúan realizando la Iglesia germana, a través del eje de trabajo “Adveniat” para el continente de Latinoamérica; ayudando a vencer una realidad de esta población como lo son los índices de pobreza. Aún en medio de las situaciones que expresa la población católica, no ha olvidado el compartir con los más necesitados. Particularmente la Diócesis de El Espinal ha recibido importantes beneficios económicos, para el fortalecimiento estructural y pastoral: vehículos para las parroquias, apoyo a la construcción de templos, capillas veredales y casas cúrales, becas para los estudios de los sacerdotes en Roma, becas para los seminaristas en la formación teológica, apoyo a la pastoral sacerdotal, formación de los misioneros parroquiales y material del año de la juventud, entre otras tantas manifestaciones de solidaridad y comunión eclesial.

Finalmente, cabe enfatizar que, así como se puede ver este camino de comunión a través de las obras, es importante expresar la necesaria fraternidad en el espíritu, utilizando un gran medio que la Iglesia en su pedagogía ha dado, como es la oración, pues es el puente que ayuda a destruir las barreras que se construyen en las mentes, pero que al mismo tiempo ilumina la conciencia del hombre para volver su mirada al que es el amor; pues de esta manera, el Señor insta a amar al prójimo, como el mismo lo ha amado. Una motivación más para que reine en el pueblo de Dios y en la sociedad este sentimiento desde la única y auténtica verdad que es Cristo.


Fernando José Bermúdez Rojas. Diácono de la Diócesis del Espinal, Tolima

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